«El equipo está muy bien; la verdad es que nunca bajamos los brazos y menos ahora tras ganar en nuestro campo el domingo». Quien así se expresa es Randy, uno de los jugadores que viajará a Estella y que, posiblemente, formará parte del once inicial en una de las bandas. Es una hipótesis a día de hoy porque todavía falta el último entrenamiento de esta mañana en el campo del polideportivo, pero que cobra más validez si cabe si se tiene en cuenta la baja obligada de Pablo, uno de los inquilinos del flanco izquierdo en su vertiente ofensiva.
El jugador espera, al igual que el resto de la plantilla, con «una enorme ilusión, como cada fin de semana», el partido de mañana ante el Izarra, un adversario que quizás no tenga el nombre de otros equipos que compiten en este Grupo I de Segunda B, pero que va a ser tanto o más difícil de superar que otros, principalmente en su campo. Sin embargo, eso no es óbice para que el atacante afronte este envite «con mucha esperanza de obtener un buen resultado».
Randy recuerda que hasta la fecha en las primeras once jornadas los equipos que aspiran al ascenso y que están situados en la zona noble de la tabla «se nos han dado muy bien». El bloque mirandesista ha dejado una inmejorable imagen, acompañada de unos positivos marcadores, lejos de Anduva, por lo que ahora queda corroborar la escalada del Mirandés en la clasificación.
«Ahora tenemos que demostrar que nosotros también formamos un equipo fuerte y que merecemos estar más arriba de donde estamos», sostiene al hacer referencia al rival blanquiazul y al resto de 'enemigos' que esperan a los rojillos en las próximas semanas, casi todos -salvo Alavés y Zamora- con la mente puesta en huir de la zona peligrosa en la que se encuentran en la actualidad.
Los futbolistas del Mirandés saben que la afición recuperará este domingo el apelativo de 'marea roja' con el que ha recorrido en los últimos cinco años los distintos campos en los que se ha dado cita su equipo. Se ha movilizado en masa para esta ocasión y eso siempre es de agradecer. «Es increíble este apoyo. Lo cierto es que cuando cometemos algún error si nos duele más es por nuestros seguidores», asegura en este sentido uno de los efectivos que se sumó al plantel en verano.
El jugador canario, que al mismo tiempo apunta que «de momento se soporta perfectamente el frío en Miranda y estoy muy a gusto tanto con el clima como con la gente», considera que «tal y como están yendo ahora las cosas, si seguimos así y con el apoyo que nos brinda la afición seguro que vamos a perder muy pocos partidos».
Mantiene que la línea siempre ha sido buena, como ha quedado demostrado hasta la fecha, cuando se ha actuado como visitante, y a pesar de que todos son conscientes de que la que espera en Merkatondoa no va a ser una empresa fácil al medirse mañana a un potente equipo en su condición de local, en el seno de la escuadra de Anduva se aguarda con optimismo este nuevo reto: ganar en Merkatondoa.
Con la inyección de moral que supuso romper ante el Pontevedra de una vez por todas el maleficio que perseguía al Mirandés en su propio terreno de juego, el de Las Palmas de Gran Canaria se va afianzando, además, en el fútbol que se practica por estas latitudes. En su presentación, que tuvo lugar este pasado mes de agosto, el efectivo cedido por la entidad amarilla manifestó que recalaba en el Mirandés para, entre otras cuestiones, acostumbrarse a las características de los equipos del norte. Y ya va sacando sus propias conclusiones.
Fútbol muy competitivo
«Es un tipo distinto de fútbol, pero viene muy bien porque se aprende mucho la competitividad que existe, que es muy grande», destaca el delantero como uno de los aspectos que más le ha llamado la atención en estos meses que lleva en el Grupo I de la categoría de bronce defendiendo la camiseta rojilla.
Esa competitividad a la que se refiere no está reñida con la calidad que atesoran muchos de los futbolistas que tiene como compañeros y como adversarios. «Aquí también hay muy buenos jugadores, tanto a nivel deportivo como a nivel personal y de lo que se trata es aprender de ellos».
Su misión ahora es esa y contribuir a los éxitos de su actual club, el Mirandés. Por eso, «si el mister decide que tengo que jugar, daremos todo lo que se pueda», indica antes de insisitir en las posibilidades que tiene el equipo de traerse a Miranda un resultado beneficioso para sus intereses.