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ALAVA - VIZCAYA | Personalizar edición | RSS | ed. impresa | Regístrate | Sábado, 11 febrero 2012

La Rioja

DEPORTES LA RIOJA

El futbolista cayó mal durante la sesión del miércoles y en primera instancia se pensó en un simple esguince

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Las lesiones graves de rodilla se producen solas. Puede ser una tontería, pero aquellas personas que la hayan sufrido, lo podrán corroborar. Algo similar le sucedió el pasado miércoles a Pepe Infantes. Un salto, una caída y la rodilla derecha bloqueada. En primera instancia se pensó en un esguince (lo típico). Pero ayer una resonancia confirmó lo peor: que el ligamento cruzado está roto. Queda por saber si está parcial o totalmente.
Para ello hay que esperar al lunes, fecha en la que Joseba Rodríguez, médico del UD Logroñés, recibirá el informe del radiólogo. Aunque ya sabe lo principal, que el central gaditano estará varios meses alejado de los terrenos de juego. ¿Cuántos? Es pronto para aventurarse, pero puede que se reincorpore en el último tramo de la liga o incluso que haya dicho adiós a la temporada.
Una faena personal por la trascendencia de este tipo de lesiones y una lástima para el cuerpo técnico blanquirrojo que había encontrado en Pepe a su particular comodín en la parcela defensiva, ya que aunque la posición natural del ex del Granada 74 es central, Josip Visnjic lo ha utilizado en varias ocasiones de lateral, tanto en la banda derecha como en la izquierda.
El protagonista, por lo menos, se lo toma con paciencia: «No queda otra. Ya me han dicho que el ligamento cruzado está roto y que me van a tener que operar». Lo extraño es que no pensaba que «fuera tan grave» porque «pensábamos que era un esguince o que podía ser algo de menisco», aunque Pepe tenía sus reservas: «Cuando caí, noté un chasquido y supe que algo había mal. ¿Qué? No lo sé».
«No tan grave»
El futbolista confirmaba que «si estoy en casa tranquilo no me molesta, por eso pensaba que no iba a ser una lesión tan grave. Sí que me duele en la parte de atrás de la rodilla». Quizá esas molestias pudieran deberse a que también le han confirmado que dos músculos del gemelo están rotos. «No entiendo cómo, pero a lo mejor el dolor que tengo puede derivarse de eso», explicaba el futbolista.
Ahora sólo le queda esperar, confiar en que finalmente el ligamento cruzado sólo se encuentre parcialmente roto, que la operación -a partir del lunes se pueden desvelar más detalles-, cuando se produzca, no tenga complicaciones y que su recuperación sea lo más eficaz posible. Por su bien. Que el equipo se queda sin un efectivo es secundario, lo principal es que la persona se vuelva a sentir futbolista, aunque le cueste.

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