El Departamento de Cualificaciones de La Rioja, dependiente del Servicio Riojano de Empleo y del Consejo Riojano de Formación Profesional, ha recibido alrededor de ciento ochenta solicitudes desde que, el pasado mes de enero, abriera la preinscripción para todos aquellos ciudadanos interesados en obtener la certificación de profesionalidad.
Con esta iniciativa, el Gobierno regional se adelanta a la próxima aprobación del Real Decreto que regulará en todo el ámbito nacional el procedimiento de evaluación y acreditación de la competencia profesional. Carlos Gonzalo, gerente del Servicio Riojano de Empleo, apunta que los dos sectores más interesados hasta el momento en acceder a esta vía han sido el de las emergencias sanitarias y el de atención a la dependencia.
Entre 25 y 50 años
Los requisitos para inscribirse, añade Gonzalo, «se limitan a la voluntad de querer acreditar la experiencia o la formación del interesado. En los casos en los que alguna de ellas resulte insuficiente para el certificado de profesionalidad completo, pueden optar a la obtención de uno parcial y acceder a una formación 'a medida' que complete esos contenidos».
El espectro de edades de los remitentes de las solicitudes, aunque es bastante amplio, señala el responsable de Empleo, «se sitúa mayoritariamente entre los veinticinco y los cincuenta años. Son personas que cuentan en su haber laboral con una notable experiencia y con cierta formación. Sólo tenemos once solicitantes de entre diecinueve y veinticinco años que completan la demanda hasta el momento».
La inscripción permanecerá abierta sin plazo determinado, pues se trata de que se beneficie de esta posibilidad todo el que lo desee, «tanto quien dispone de una trayectoria laboral que le dé acceso directo a la acreditación, como si aspira a obtener las competencias necesarias por la vía de la formación», especifica Carlos Gonzalo, «haciéndose extensiva la oferta a todas las cualificaciones profesionales».
Desde la Administración riojana ya se han remitido más de 3.000 cartas a ciudadanos que han participado en cursos desarrollados por las entidades colaboradoras, «informándoles de que tienen las capacidades necesarias para optar a la certificación correspondiente», detalla, «o señalándoles en otros casos las competencias que aún necesitan adquirir para conseguirla».
Educación y Empleo
Un evaluador validará las habilidades en el mismo lugar de trabajo o el profesional realizará una prueba complementaria, según los casos, para acreditar los conocimientos exigidos. «Se trata, por tanto, de un proceso en el que caminan de la mano el ámbito educativo y el laboral, con un trabajo conjunto tanto de los organismos que han colaborado hasta el momento como de los centros en los que se desarrollan ciclos de Formación Profesional».
A tal efecto se ha creado el Departamento de Cualificaciones, dependiente del Servicio Riojano de Empleo y funcionalmente del Consejo Riojano de Formación Profesional, en un proceso en el que colabora la Consejería de Educación. Entre las posibilidades que abre la obtención de esta certificación se encuentra la de acceso al empleo público, vetado a los que no dispongan de titulación oficial.