El primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, sigue guardando silencio sobre su relación con una joven de 18 años, menor de edad cuando la ha tratado, que ha pasado de ser un asunto privado a un problema político porque ahora la cuestión es si ha mentido o no sobre ello. Casi un mes después del inicio de la polémica sobre Noemi Letizia, Berlusconi sigue sin aclarar nada, pero en una entrevista a la CNN aseguró ayer que lo hará, aunque tampoco dijo cuándo: «Reaccionaré, explicaré exactamente la situación y tendré de nuevo a Italia conmigo, esta acusación será un bumerán para quien la ha lanzado. No hay nada de nada que sea mínimamente negativo, hemos aclarado la situación y la aclararemos aún más en el futuro». Puede que aguante hasta las elecciones europeas, donde probablemente ganará con holgura, para presentar el voto como un aval.
Sin embargo, al contrario de lo que sostiene, las pocas explicaciones que ha dado han sido contradictorias y el esperpento llegó al máximo el domingo cuando el propio ex novio de la joven, de 22 años, le acusó de haber mentido sobre el inicio de la historia. Que un chico rubio teñido con tatuajes se meta con el primer ministro y segundo hombre más rico de Italia por robarle la novia es un poco raro, pero así están las cosas en este país. Es más, la confusión fue ayer en aumento con la réplica del padre de la joven, que da una nueva versión de cómo la familia conoció al magnate, distinta de las dos, de por sí distintas, que ha dado 'Il Cavaliere'.
Todo comenzó cuando la mujer de Berlusconi, Veronica Lario, cargó contra su marido el pasado 28 de abril por «frecuentar menores» y le echó en cara su asistencia a la fiesta de cumpleaños de una joven, Noemi Letizia, desde entonces famosísima. Al final anunció que pedirá el divorcio. Berlusconi explicó que sólo fue una cortesía con la hija de unos viejos amigos y detalló que el padre era un chófer de Bettino Craxi, el fallecido ex primer ministro socialista y su padrino político. El hijo de Craxi lo desmintió. Luego dijo que con el padre tenía «una antigua amistad de naturaleza política». En cualquier caso, sostiene que la conoció por su familia.
El ex novio, en cambio, asegura que obtuvo el número de Noemi Letizia de un catálogo de fotos que la joven hizo para una agencia de moda y que llegó a manos de Berlusconi. Que la habría llamado directamente y que incluso pasó la Nochevieja con él y otras «treinta o cuarenta chicas» en su villa de Cerdeña. Ayer, 'Il Corriere della Sera' citaba al primer ministro, que negaba todo, salvo lo de Nochevieja: «La he visto no más de cuatro veces, y tres en público. No ha habido nunca nada que no sea limpio y transparente. Es verdad que fue mi huésped en Nochevieja, junto a muchos otros, no veo por qué debe constituir un escándalo. Sirve sólo para insinuar. ¿Sexo? Pero qué sexo, por favor, no bromeemos». No obstante, Berlusconi había dicho en otra entrevista que había visto a la chica «siempre con su familia».
Una carta «emotiva»
Ahora el padre de ella da una nueva versión de cómo se conocieron: se acercó a él en una visita a Nápoles para regalarle unas postales antiguas y luego les habría unido una «emotiva» carta que envió a la familia cuando perdieron un hijo... aunque su mujer había dicho que se conocían de los tiempos del Partido Socialista. A todo esto, hay dudas sobre la autenticidad de las fotos divulgadas del famoso cumpleaños, en las que aparece Berlusconi brindando con la joven y los padres. Es decir, un lío de vodevil barato.
Por eso crece la presión para que el primer ministro despeje las dudas, de la oposición a la Iglesia. El diario 'La Repubblica', principal diario de la oposición, es quien encabeza una cruzada para que responda a diez preguntas sobre cómo conoció a Noemi Letizia y otros puntos contradictorios, porque ha visto en este caso un flanco débil y comprensible para el ciudadano. Es enternecedor cómo esgrimen la acusación de que Berlusconi ha mentido, como si Italia fuera un país anglosajón o siquiera normal: si así fuera tampoco se ve dónde está la novedad. Pero el caso es que Berlusconi lleva un mes atascado en esta polémica.