La decisión de Ibarretxe de convocar los comicios autonómicos vascos el 1 de marzo, coincidiendo con las elecciones gallegas, ha desatado una tormenta de críticas hacia el presidente de la Xunta, Emilio Pérez Touriño, en su propia comunidad. Las palabras más duras llegaron desde la formación popular. El secretario general del PP gallego, Alfonso Rueda, afirmó que la postura del lehendakari demuestra que Touriño «no pinta nada a los ojos del Estado» sino que, por contra, lo único que ha conseguido es «quedar en ridículo» después de «marear a todos durante meses» con la fecha en la que convocaría finalmente los comicios. Rueda consideró que la coincidencia de ambas citas electorales es el «colofón» del «evitable culebrón» al que, a su juicio, el presidente de la Xunta «jugó irresponsablemente con la excusa de no coincidir con otras comunidades, mientras que Ibarretxe puso la data cuando lo consideró oportuno para la suya, sin fijarse en los demás». Asimismo, señaló que este hecho es «una prueba palpable» de que el vicepresidente del Ejecutivo gallego, Anxo Quintana, es «sólo un figurante en el pacto Galeuscat» y advirtió de que la fecha de las elecciones «será recordada como el día en el que los socios de esta coalición pasaron a ser oposición».
El mismo tono crítico empleó el portavoz del grupo parlamentario del BNG, Carlos Almerich, quien subrayó que con la elección del 1 de marzo «se demuestra quién marca los comicios pensando en su país y quién pendiente de lo que puede pasar en otros», en una referencia velada a Ibarretxe y a Touriño, respectivamente. Almerich señaló que «es muy arriesgado anunciar una fecha diciendo que se quiere preservar un ciclo aparte en Galicia, cuando no se conoce cuándo puede ser la otra cita». No obstante, optó por restar carga al asunto al defender que al tratarse de procesos distintos «a Galicia debería darle igual». «El BNG no tiene que repartirse paracaidistas», añadió.
La respuesta de Touriño no se hizo esperar. El presidente de la Xunta aseguró que «no hay ningún elemento de distorsión» por la coincidencia de fechas ya que su pretensión era «evitar que las elecciones gallegas coincidieran con unas generales, como las europeas», expresó. Por su parte, el vicesecretario general de los socialistas de Galicia ofreció todo su apoyo a su compañero de partido y apuntó que la comunidad «tiene su hoja de ruta marcada» y que la coincidencia no hará variar en absoluto el rumbo. «El PNV sabrá las razones que le han llevado a programar sus elecciones el mismo día que las nuestras», apostilló.