BOGOTA (AFE).- El doctor Cifuentes, magistrado del Circuito Nacional, se ha declarado competente para investigar y castigar los delitos de genocidio y lesa humanidad cometido con ocasión del llamado 'descubrimiento de América', anteriormente 'conquista de América'. Según relata el doctor Cifuentes en su auto, las estimaciones más someras señalan que unos 150 millones de aborígenes murieron en los años inmediatos siguientes a la conquista, de manera que la población amerindia disminuyó dramáticamente y no recuperó su nivel precolombino hasta el siglo XX, 400 años después del brutal exterminio. El impacto de la desaparición súbita del 90% de la población es un hecho traumático que ha seguido y sigue causando dolor y daños a los americanos actuales. Además, no se conoce con exactitud dónde están los cuerpos de los aborígenes desaparecidos, lo que entraña un delito continuado de detención.
A la desaparición por exterminio de unos 150 millones de indios hay que sumar, según relata la decisión judicial, la reducción a semiesclavitud de los supervivientes, que fueron distribuidos en encomiendas y sometidos a trabajos forzosos durante siglos, provocando la transferencia de una descomunal plusvalía económica hacia la Península. La cual se incrementó con el saqueo sistemático de la riqueza mineral americana, puesto que el doctor Cifuentes establece cautelarmente que Castilla extrajo a viva fuerza unos dos millones de toneladas de oro y plata del medio ambiente amerindio. Una comisión judicial de expertos determinará número e identidad de los desaparecidos y calculará el montante del saqueo.
Todo ello constituye un delito de genocidio y crimen de lesa humanidad que nunca puede prescribir, y que debe ser investigado, concluye el magistrado. A tal efecto, ha solicitado se aporte el certificado de defunción de Cristóbal Colón, los hermanos Pinzón, Rodrigo de Triana y la reina Isabel (llamada 'la católica'), para decidir a su vista lo procedente. Al mismo tiempo, ha declarado la responsabilidad civil solidaria del actual Reino de España por todos los daños causados, anunciando que adoptará medidas de embargo una vez cuantificados. De momento, ha acordado la detención preventiva de todos los ciudadanos españoles que se encuentren en la jurisdicción venezolana mientras no presten fianza suficiente para responder de los daños reclamados.
Requerido para aportar más detalles sobre el futuro del caso, el doctor Cifuentes ha pedido le dejen trabajar con sosiego, como es su norma. Máxime cuando está preparando la apertura de una nueva causa general por genocidio sistemático y universal contra la divinidad que, por una mezcla de mala intención y desidia continuada durante siglos, ha causado la muerte y sufrimiento de la mayoría de la Humanidad. A tal efecto, está sopesando la posibilidad de imputar a los representantes locales de Dios en las personas del Papa de Roma, el Gran Mufti saudi y el rabino jefe de Jerusalem. Continuará (AFE. Bogotá).