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ALAVA - VIZCAYA | Personalizar edición | RSS | ed. impresa | Regístrate | Miércoles, 8 febrero 2012

Cultura

AZKENA ROCK

Aunque éste ha sido un verano saturado de eventos musicales, Vitoria se llenó ayer de rockeros venidos de toda Europa

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El último gran festival
Eva, Emilio, José María, Juan Carlos y Gonzalo llegan desde Haro y son habituales del Azkena. /IOSU ONANDIA
Melenudos tatuados, vampiresas góticas de una palidez inquietante, jóvenes mochileros con estética punk, rockabillys perdonavidas, cuarentones nostálgicos de otras épocas, con gafas de pasta y chaquetas de pana, rockeros trasnochados... Los macrofestivales veraniegos son universos paralelos poblados por personajes de lo más variopinto. Y el Azkena Rock, el último gran festival del verano, que comenzó ayer en el recinto vitoriano de Mendizabala y durará hasta mañana, no es una excepción. En un evento de estas características uno puede ver, por ejemplo, un sueco abertzale.
Me lo encontré ayer, dándole largos tragos a una litrona y ataviado con una camiseta que reivindicaba «la reagrupación de los presos políticos vascos». Prácticamente albino, Andreas Fandell lo tiene muy dificil para esconder su condición de guiri. Ha llegado en avión desde la ciudad danesa de Copenhague. Viene a ver a los Lemonheads, aunque, ya puestos, se quedará los tres días. Jura que pasa de los Sex Pistols, acabados hace décadas según él. En cambio, le interesan los Jayhawks, Quireboys y The Jon Spencer blues explosion. «Después del festival, cruzaré hasta España para conocer Madrid», me cuenta. Puede que sea el primer nórdico nacionalista vasco del mundo, pero no es, ni de lejos, el único extranjero.
El bordelés Geffroy Fabrice es un incondicional del Azkena. «He venido todos los años, sin excepción». Geffroy tiene 43 años, aunque aparenta quince más, y apenas sabe quién toca; viene por el ambiente, por la cerveza y por el rock and roll. También Runa Schmahl es extranjera. Nacida en Berlín, lleva cinco años viviendo en Basurto (Vizcaya). Ayer vio el concierto de Lagartija Nick con su novio, Eduardo Uña. «Él es músico -toca en Los reverendos y Juke box racket-, y eso condiciona. Me paso la vida con él, de conciertos», protesta.
«Que traigan a Toyota»
Eduardo y Runa vieron el bolo de Lagartija Nick acompañados por su hijo Eloy, probablemente el asistente más joven de todo el festival, con sólo quince meses. Precisamente el cuarteto granadino fue el encargado de abrir la edición de este año. Sólo son las seis de la tarde y en el escenario 2 ya hay varios cientos de personas.
Salvando algunos problemillas de sonido -la voz del cantante Antonio Arias apenas se escuchaba-, el suyo fue un concierto muy aplaudido. «Es una pena que se oiga tan mal. Joder, podían haber traído a Toyota», comentó un joven rockero con bastante sentido del humor (Yasuhisa Toyota es el ingeniero japonés contratado por el Ayuntamiento vitoriano para «dotar de excelencia acústica» el futuro Palacio de Congresos de Lakua).
Curiosamente, o no tanto, la zona de acampada es uno de los lugares más marchosos del Azkena. «La mejor para ligar», asegura un tipo de Gernika excesivamente optimista (todo el mundo sabe que ligar en Euskadi es imposible). Bastante cerca del romántico gernikés se ha instalado una cuadrilla de rockeros llegados desde Haro. Tres de ellos -Emilio, Juan Carlos y José María- se adelantaron al resto «en plan avanzadilla». Los otros dos -Eva y Gonzalo- llegaron más tarde, cuando la tienda ya está montada y las cervezas puestas a enfriar. Y es que entre los amantes del rock ruidoso también hay sibaritas, como demuestran estas declaraciones de Gonzalo Sanz: «Solemos ir a festivales de este tipo, y ya sabemos bastantes trucos. Por ejemplo, es imprescindible un buen colchón hinchable y una almohada cervical».
Caras conocidas
Entre tanto aficionado anónimo, también se pudo ver alguna cara conocida. Sobre todo de gente vinculada al mundillo de la música. Gente como Pedro Espinosa, líder de los recientemente desaparecidos Potato, quien amenazó con cantar en el Anti Karaoke. También Alex Ferreira, que está punto de sacar disco con su grupo Los Ajustadores se dejó caer por Mendizabala. «De los de hoy (por ayer), los Lemonheads, de los de mañana (por hoy), Sex Pistols y Blind Melon, y para el sábado, Dinosaur Jr. y Los Lobos».

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