El próximo día 22 se celebran elecciones a Rector en la UPV/EHU. Con este manifiesto, los abajo firmantes queremos dirigirnos a la comunidad universitaria para pedir un voto negativo a la candidatura de D. Juan Ignacio Pérez Iglesias.
La actitud mantenida por el candidato en la mayor parte de sus manifestaciones públicas y, especialmente, en el proceso de reconocimiento de los complementos retributivos, se ha caracterizado por una desconsideración hacia el profesorado de nuestra Universidad, transmitiendo una imagen de su calidad y dedicación que no se corresponde con la realidad. El desprecio a las valoraciones realizadas con el anterior sistema de complementos, la obligación de someterse a una nueva valoración, los criterios establecidos (que claramente desincentivan la calidad) hacen difícilmente explicable el apoyo rectoral al decreto y su conducta en el proceso de negociación. Los problemas que se preveían se han confirmado en su aplicación. La regresión retributiva para una parte del profesorado, la aplicación (en muchos casos aberrante) del sistema y los agravios comparativos han desautorizado un Decreto contestado desde el comienzo de su gestación. Todo ésto, sin contar con la vejación que ha supuesto la actitud de la Uniqual. El sistema está deslegitimado por sus resultados. La sinrazón del método de evaluación seguido es de tal calibre que impide reconocer la calidad y la excelencia que existe en esta Universidad. El rector no puede eludir su responsabilidad en todo este proceso, por mucho que ahora se muestre incómodo con sus resultados.
Por otra parte, la contribución decisiva del equipo rectoral para acentuar una presión lingüística injustificable ha conducido a un declive de nuestra universidad. La forzada euskaldunización del PAS, sin atender a las situaciones y dificultades de una plantilla no consolidada, además de exigir grandes sacrificios personales, no se justifica ni por sus resultados ni por sus costes. Respecto al profesorado, el problema es igualmente grave. Las plazas sin euskera preceptivo han sido prácticamente inexistentes. La confrontación de esta política lingüística con las necesidades expresadas por los centros y departamentos crea disfunciones graves que no tienen justificación. La falta de competencia en la selección de candidatos compromete la calidad de la actividad docente e investigadora de nuestra Universidad. También en la UPV/EHU se debe hablar de sobredosis lingüística. La función de la UPV/EHU no es ser un ámbito privilegiado de construcción de la nación vasca, sino la creación y difusión de conocimiento y la formación de profesionales. Las críticas sobre la política de euskaldunización forzosa de nuestra sociedad también pueden trasladarse a nuestra Universidad. Racionalizar la política lingüística tiene que ser un imperativo en la UPV/EHU. No podemos admitir tabúes en un debate del que depende el futuro de la institución. El programa del candidato a Rector se reafirma en su política anterior y, por tanto, es un obstáculo para nuestra Universidad.
La calidad y el prestigio de las universidades se definen, ante todo, por su nivel de investigación. No es este el lugar para un análisis detallado de la gestión realizada por el equipo rectoral saliente, aunque las críticas son numerosas. Lo que merece una atención especial es la renuncia de la UPV/EHU a ejercer el liderazgo en la investigación. En la UPV/EHU se produce el 90% de la investigación que se realiza en la Comunidad Autónoma. Pues bien, bajo el mandato del actual candidato la UPV/EHU ha cedido al Gobierno vasco la dirección de la política científica de la Universidad. El candidato no ha sabido defender los intereses de la UPV/EHU permitiendo que los nuevos recursos destinados a la innovación en el País Vasco, así como las nuevas infraestructuras de investigación, se estén consolidando al margen de la Universidad. Esta cesión está condicionando la labor investigadora del profesorado y no tardarán en manifestarse disfunciones de graves consecuencias.
Frente a esta gestión universitaria entendemos que se debe recuperar un proyecto basado en una triple definición: pretendemos una UPV/EHU abierta, autónoma y con capacidad de liderar la gestión del conocimiento. Abierta significa huir de la unidimensionalidad lingüística. El fundamentalismo lingüístico propicia un autismo académico que es incompatible con la esencia de la universidad. Autónoma significa huir de la subordinación al poder político, que condiciona fuertemente la actividad universitaria. Cuando se hace un valor de la conexión política se está aceptando que la Universidad se define desde el poder, en este caso desde el Gobierno vasco. La defensa de la autonomía universitaria sigue siendo un valor al que no podemos renunciar. Liderar la gestión de la investigación significa que quien tiene el potencial y la capacidad de investigar participe decisivamente en las decisiones que sobre investigación puedan tomarse.
Estas reflexiones nos llevan a pedir el voto negativo a la candidatura encabezada por el actual Rector. Estamos convencidos de que el rechazo a este candidato no llevará a la institución universitaria a un periodo de inestabilidad. Más bien, permitirá abrir una reflexión serena sobre la Universidad que el País Vasco necesita y alumbrar una candidatura que tenga por objetivo defender los principios aquí expuestos.