El 'Wall Street Journal' publicó ayer un reportaje titulado 'La inquisición vasca: ¿cómo se dice pastor en euskera?', en el que analiza de forma bastante crítica la situación de este idioma. Según el diario, «los separatistas vascos han estado librando una lucha por la independencia de España durante 39 años. Pero últimamente, muchos han optado por esgrimir la gramática en lugar de las pistolas». Esto supone, en su opinión, «empujar un estricto régimen de euskera en todas las esquinas de la vida pública del País Vasco», dice.
El diario, de obligada lectura en Wall Street, explica que «el gobierno regional del País Vasco ha empezado a apretar las tuercas en su política lingüística hasta el punto de que ahora todos los empleados públicos, desde carteros a bomberos, deben aprender euskera para conseguir sus puestos de trabajo».
Al periódico le llama la atención cómo se puede llegar a retirar policías de servicio o como dentro de una parte de España con carencia de doctores, Osakidetza requiere a todo personal hablar euskera.