Miércoles, 13 de junio de 2007
Registro Hemeroteca

en

MARGEN IZQUIERDA

MARGEN IZQUIERDA
En nombre de Barakaldo
Un libro repasa el origen de los topónimos de la anteiglesia y cómo se han ido adaptando a los sucesivos cambios hasta el siglo XXI
En nombre de Barakaldo
PUENTE DEL DIABLO. En Castrejana, debe su nombre a una fábula de carácter laicista. / EL CORREO
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar
EL LIBRO
Título: 'Toponimia histórica de Barakaldo'.

Autores: Gregorio Bañales y Mikel Gorrotxategi.

Resumen: Narra el origen de los nombres de barrios y demás rincones del municipio, además de los del desanexionado Alonsotegi.

Páginas: 335.

Editores: Han colaborado el Ayuntamiento de Barakaldo, Euskaltzaindia y la librería San Antonio.

Publicidad

Muchos se preguntarán cómo es posible que Barakaldo bautizara a su parte baja como Desierto. No había arena, cactus ni nada por el estilo. Todo se debe a un convento construido por la orden de los Carmelitas Descalzos en las cercanías de Sestao, cuya lejanía del casco urbano dio origen al nombre de Desierto de San José. Anécdotas como ésta forman parte de 'Toponimia histórica de Barakaldo', un libro que acaba de ser editado con la colaboración del Ayuntamiento y Euskaltzaindia, la academia de la lengua vasca.

«Cuenta cómo aparece el primer nombre y la forma en la que se ha transformado. Se repasa la vida de cada topónimo», narra Gregorio Bañales, profesor de instituto y coautor del manual junto al académico de Euskaltzaindia Mikel Gorrotxategi. Archivos, mapas, testimonios... Ambos recurrieron a todos los métodos habidos y por haber para intentar sacar adelante la curiosa iniciativa. La mayoría de los topónimos provienen del siglo XX, si bien en el libro también «se han incorporado denominaciones anteriores», según expone Gorrotxategi.

El castellano y los grandes edificios reinan hoy en la anteiglesia. No siempre ha sido así. Hubo una época en la que Barakaldo estaba inundado de caseríos y campas, a las que se daba nombre con adaptaciones del euskera. Es el caso de Errotabarria, un topónimo compuesto por las palabras 'errota' -molino- y 'barri' -nuevo-, o Erreketa: formado a raíz de la unión de los vocablos eusquéricos 'erreka' -regato, arroyo- y el sufijo 'eta', que tiene la facultad de convertir la anterior palabra en plural.

En el libro se relatan curiosidades por doquier, como la que cuenta el origen de Burtzeña. Había un monasterio que incluía esta denominación en su bautismo y de ahí proviene el nombre de este histórico barrio. Otros distritos deben su apelativo al primer apellido de las familias más pudientes de la localidad, que contaron en su día con palacios en la zona de Burtzeña. «Ese es el caso de Munoa, Llano o Larrea, que levantaron sus inmuebles en las inmediaciones del templo», describen los autores.

Las torres de Lutxana

Casualidades de la vida, la ciudad hará pronto un guiño a su pasado fundacional con la construcción de dos imponentes rascacielos. En sus inicios, sendas torres formaron parte del primer edificio singular levantado al pie de la ría: el castillo de Lutxana, propiedad de Lucius, y que da nombre al barrio. «Dichas torres vigilaban el río Ibaizabal y fueron demolidas para la construcción de los cargaderos de La Orconera», revela el libro.

Cada uno de los rincones más populares de Alonsotegi también son examinados en el manual, del que se han editado 1.200 ejemplares; un millar para el propio Consistorio. El núcleo encartado es hoy una población independiente, aunque hasta finales de 1990 perteneció a Barakaldo.

 
Vocento

Contactar | Mapa web | Aviso legal | Política de privacidad | Publicidad | Master El Correo

Canales RSS