La construcción de los accesos al futuro polígono industrial de La Casera, en Muskiz, no encajonará finalmente las viviendas de San Martín. El Ayuntamiento, ante la presión popular, ha modificado el proyecto inicial para que la necesaria elevación de la carretera general no perjudique a las casi cuarenta familias que residen en el barrio. El nuevo plan necesita aún el aval de la Diputación y el Gobierno vasco, aunque la empresa encargada de las obras ha iniciado ya los trabajos de pilotaje y cimentación.
El proyecto inicial, que recogía la elevación del firme un metro y medio para salvar el encauzamiento del río Cotorrio, comenzó a ejecutarse el pasado mes de enero. En febrero, sin embargo, la presión vecinal obligó a paralizar las obras. Desde entonces, el Consistorio ha trabajado en la búsqueda de alternativas. «No ha sido fácil conciliar la legislación en materia de aguas, carreteras y urbanismo, pero creo que hemos alcanzado una solución satisfactoria», considera el alcalde en funciones, Gualber Atxurra.
El vial se elevará finalmente un metro y medio, aunque sólo en uno de sus extremos. La pendiente irá decreciendo en dirección al casco urbano y el desnivel será de apenas 57 centímetros frente a las viviendas. La nueva carretera, además, se construirá inclinada hacia cada sentido de circulación y sólo alcanzará su altura máxima en el centro, lejos de los pisos. «Se respetarán los aparcamientos, las aceras y la entrada actual a los portales», garantiza Atxurra.
Críticas de los residentes
El proyecto contempla, por otro lado, el ensanchamiento de la carretera general para facilitar el acceso de los camiones al polígono. Se habilitarán dos nuevos carriles de incorporación, uno en cada sentido, con sus respectivas isletas de separación. La ampliación del vial tampoco afectará a la zona habitada, ya que se ejecutará sobre terrenos de la propia pastilla industrial. Los trabajos, tras obtener la licencia, se desarrollarán durante seis meses. Finalizarán a comienzos de 2008.
Responsables municipales explicaron a los vecinos de San Martín los pormenores del nuevo proyecto durante la reunión que mantuvieron en el Ayuntamiento el día 22 de mayo. Los residentes, sin embargo, no quedaron convencidos. «No sólo mantienen su idea de elevar la calzada, sino que además pretenden dividirla con isletas que nos van a impedir el cambio de sentido», critican. La carretera general, mientras tanto, permanece cortada en dirección a Santander. El tráfico, hasta que concluyan los trabajos, seguirá desviándose por un vial paralelo a Petronor.