 PADRE FELIZ. Iñaki Barahona sostiene, orgulloso, a su preciada pequeña, Nerea. /E.C. |
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| SU HISTORIA |
Nació: Eibar, hace 35 años.
Profesión: Empresario de Internet.
Su vida: Desde los 21 años ha cambiado constantemente de hábitat, tanto físico como laboral, residiendo entre Calafell (Tarragona), Canarias y Barcelona, donde está afincado. Autodidacta, perseverante, ha explotado su habilidad con la informática para convertirse en un empresario en la 'red de redes'. |
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Iñaki Barahona se encuentra radicado en Barcelona, donde vive con Rosa, su mujer, y Nerea, su pequeña hija de tres años. Celebra lo bien que le va como empresario relacionado con el mundo de la informática y en especial de Internet, mientras dibuja en su cabeza nuevos proyectos de futuro. Una realidad muy diferente a la que le acompañó durante buena parte de los 14 años transcurridos ya desde que, cuando apenas tenía 21, abandonó Eibar para lanzarse a una vida nómada, sin importarle cambiar de residencia ni de ocupación en busca de la aventura y de una estabilidad que, por fin -asegura-, ha encontrado.
Recuerda como algo lejano su época colegial (San Andrés) y la etapa formativa posterior en la Escuela de Armería y Virgen de Begoña, preparándose como administrativo. Las circunstancias y su espíritu inquieto le llevaron a emigrar, sin pensárselo demasiado. «Cogí el mapa del mundo y busqué un destino en el que hubiera sol todo el año y se hablara en castellano», dice. Sus ojos se posaron en Tenerife, tomó un avión y pronto comenzó a trabajar en un hotel. Al poco tiempo, junto a un amigo gaditano, decidió cambiar de isla, esta vez a Lanzarote, «porque decían que allí pagaban más».
La experiencia no resultó como esperaba y, tras dormir primero en un coche y luego en un piso de alquiler al que les invitaron unos autoestopistas que, a la postre, resultaron no ser de fiar, aguantó tres meses en un hotel en el que le daban «mucha 'caña'», asegura. De ahí su apuesta por empadronarse en otro enclave canario, Las Palmas. «Allí encontré mucho mejor ambiente», explica, si bien ya comenzaba a cansarse de trabajar como camarero y a maquinar otras alternativas.
«En cuanto tenía a tiro el 'paro' lo cogía para dedicarme a aprender más de ordenadores, algo que siempre me atrajo», subraya. En 1995 no reparó en gastos y se compró «el mejor que había por entonces». De inmediato el programa de animación 3DS4 le cautivó «totalmente». Tanto que invirtió «cerca de 2.000 horas de trabajo» en elaborar varios cortos que incluso le valieron aparecer en los medios de comunicación (varias revistas de informática y también en Canal Plus), y hasta en el Festival de Sitges 2000.
Apasionado del deporte
Pasados siete años en el archipiélago canario decidió probar fortuna en Barcelona -mientras le reforman su piso-despacho se aloja a 50 kilómetros, en Segur de Calafell-, dispuesto a aprovechar la experiencia acumulada a base de escudriñar en los entresijos de su 'Pentium 100'. «Estuve en tiendas de rotulación, en un despacho de animación 3D y realizando proyectos virtuales de viviendas para arquitectos», relata. Sin embargo, con el tiempo se percató de que se había adentrado en territorio complejo y reculó hacia Internet, una inmensidad por explorar que además arrojaba mayores posibilidades de encontrar «un buen empleo».
Así, le contrataron un año para realizar un proyecto sobre una web relativa a mercados financieros americanos, paralelamente elaboró para la Editorial Don Balón la página oficial de Javier Calleja, futbolista del Villarreal -más recientemente también creó la del argentino Martín Posse- y después de vincularse a una empresa de publicidad generó la web www.bcnserveis.com. «Con ella conseguí clientes importantes, como la discográfica Blanco y Negro Music o la Universidad Autónoma de Barcelona», sostiene, aunque entre sus proyectos personales más destacados se encuentra el portal www.todoenlaces.com, que cuenta actualmente «con más de 9.000.000 de 'clicks' mensuales» y se encuentra «entre las páginas más vistas del mundo», se enorgullece. «Ahora soy, sobre todo, proveedor de hostings y dominios. Compro servidores que tienen posibilidad de cien dominios, los divido y los revendo al cliente».
Aficionado a jugar al ajedrez por Internet -«en un año he mejorado mucho mi nivel, ya que disputo hasta diez o quince partidas al día», afirma-, Iñaki Barahona admite que se deja ver muy poco por su pueblo natal. La última vez fue hace ya tres años, porque tanto sus padres como sus hermanos también residen en el exterior. «Aunque llevo mucho tiempo lejos, no se me va el acento», enfatiza, no obstante.
«La última vez lo encontré cambiadísimo. Sobre todo, la plaza de Untzaga, que se ve mucho más residencial», valora. Lo que más añora en la distancia, sin embargo, son sus equipos de fútbol y balonmano, confiesa. «Sigo al Eibar todos los domingos por Internet o como puedo, y también al Arrate, por supuesto, aunque me cuesta conocer sus resultados en tiempo real. Los sigo con pasión y en la promoción de ascenso del Eibar me desplazaré en coche o en avión para verlos allá donde jueguen», promete.