Josetxu Hernández tiene 54 años y su nombre está indisolublemente ligado a Asle y a las sociedades laborales. Prácticamente toda su vida profesional ha estado dedicada a esta modalidad de economía social.
-¿Compensa dedicar toda una vida profesional a Asle?
-Sí. Me considero afortunado por lo que me ha dado Asle y por lo que yo haya podido darle. Estoy terriblemente orgulloso del equipo que hemos creado. Si tuviera que irme a otro sitio, no lo haría sin mi gente.
-Defina en pocas palabras las ventajas de las SAL.
-Responden a la mentalidad de los jóvenes emprendedores de ahora; permiten capital externo, afiliación al régimen general de la Seguridad Social y derecho a cobrar el paro. En resumen, están más próximas que las cooperativas a la cultura económica imperante.
-Explique una de las conquistas que le enorgullezcan.
-Que se identifique las sociedades laborales con Asle, cuyos socios perviven más en el tiempo que otras SAL.
-¿Los trabajadores de una SAL ganan más o menos que otros asalariados?
-Más. Como mínimo, las empresas pagan el convenio del sector, aunque la evolución del salario va ligada a la marcha del negocio. Además, reparte beneficios en un mayor porcentaje que una Sociedad anónima, aunque siempre supeditados a la estabilidad del negocio. En jornada, se hace la que estipula el convenio, pero con una mayor flexibilidad.
Rápido desenlace
-¿Desaparecen muchas SAL por crisis?
-Ha cerrado alguna empresa pequeña, pero en la actualidad no percibimos situaciones preocupantes. El sector tiene una gran estabilidad, pero cuando llegan los momentos difíciles el desenlace es muy rápido.
-Cite tres personajes históricos relacionados con Asle.
- Juan Manuel Llona, Iñaki Portuondo y Alberto Iñiurrieta. Todos siguen relacionados con la economía social.
-¿Desde cuándo está usted en el mundo de la economía social?
-Empecé en Irimo, que se transformó un SAL, por la crisis, en 1979. Después formé parte de la gestora que creó Asle, donde he sido gerente desde 1984.
-¿Cual es el mensaje de la asociación para sus 'bodas de plata'?
-Nuestro lema para esta ocasión es 'El dueño del problema es el dueño de la solución', una consigna que aprendí en Colombia. Cuando empiezan los problemas, en general se mira para la Administración en busca de ayudas. Una de nuestras conquistas es habernos convencido de que hemos de resolverlos solos.
-¿Las SAL se deslocalizan como otras empresas?
-No. Nuestras compañías compran y venden en otros países, pero no se van porque están íntimamente ligadas a lo local.