La Fiscalía de la Audiencia de Guipúzcoa ha abierto una investigación para esclarecer una presunta agresión sexual sufrida por una menor de 14 años en Azpeitia. Los presuntos autores son compañeros de colegio de la víctima, según han indicado fuentes consultadas. Los hechos ocurrieron el miércoles de la pasada semana, en la citada localidad del valle de Urola, donde la menor fue presuntamente agredida por tres compañeros del colegio en el que cursan el ciclo de ESO. Siempre según las mismas fuentes, tras la agresión, la víctima puso los hechos en conocimiento de sus padres, que se personaron en las dependencias de la comisaría de la Ertzaintza de Azkoitia, donde formalizaron la denuncia.
Una vez incoado el oportuno atestado, agentes de la Policía autonómica desplegaron una operación para tratar de detener a los presuntos autores. Los tres sospechosos fueron identificados e imputados por un delito de agresión sexual.
El caso fue puesto en conocimiento de la Fiscalía de Menores de San Sebastián, que a partir de ahora se ocupará de la instrucción del proceso. Fuentes judiciales y de la Ertzaintza rehusaron facilitar información alguna al respecto, al hallarse las actuaciones declaradas secretas.
El conocimiento de la supuesta agresión ha causado indignación y estupor en Azpeitia, donde residen los acusados. Los tres pertenecen a familias conocidas de la localidad y, al igual que la víctima, estudian en un centro público.
Condena
El colectivo Bilgune Feminista y el Grupo de Mujeres de Azpeitia expresaron ayer su condena por los hechos, al tiempo que mostraron su solidaridad con la familia de la menor. En un comunicado, ambas asociaciones exigieron a la sociedad «que haga suya la responsabilidad que tiene ante lo ocurrido. ¿Qué modelo es el que impulsa a estos jóvenes a cometer semejante salvajada?». Aseguraron que los ocurrido no era un caso aislado. «Hoy ha sido una violación, mañana puede tratarse de una mujer asesinada. Son consecuencias del mismo mal. Y ese mal es la relación de poder existente en esta sociedad entre hombres y mujeres. Un mal alimentado por esos ataques machistas tan sutiles como eficaces que sufrimos a diario las mujeres», indicaron.
Ambos grupos subrayaron que no se puede permitir que un hecho similar se repita. «Azpeitia, como pueblo, tiene la obligación de mostrar todo su desprecio ante esta acción. A esos agresores cotidianos hay que dejarles claro que ellos son los responsables directos de estas acciones. Ha de quedar claro que a ese tipo de gente que alimenta la violencia contra las mujeres la queremos fuera de nuestras casas, tabernas, fábricas y calles, no las queremos al lado mientras no cambien de postura», indicaron.
Bilgune Feminista y el Grupo de Mujeres consideran que las «leyes, los planes de igualdad y los simulacros no valen para nada si no demostramos en voz alta que no queremos tener al lado a las gentes que tienen ese tipo de posturas. Es obligación de todos arrinconarlos hasta que cambien de comportamiento. Arrinconarlos de los puestos de trabajo, de los centros de enseñanza, de las cuadrillas», afirman.