«Le he traído al colegio, aunque no venga el profesor, pero debo ir a trabajar y no tengo con quién dejarle», decía bastante agobiada Mari Paz a la puerta de la ikastola Umandi de Vitoria, en el barrio de Lakua, mientras despedía ayer su hijo Ibai. Todos los profesores de esta escuela -salvo tres- secundaron la nueva huelga convocada por ELA, STEE-EILAS, LAB y UGT en demanda de una mejora de las condiciones laborales de los docentes y de otros sectores educativos, como el personal de educación especial y el de limpieza y cocina. La misma situación se vivió en centenares de escuelas del País Vasco. Y es que la convocatoria de ayer fue unitaria para las tres provincias, mientras que las anteriores se llevaron a cabo a razón de una por territorio.
Esta diferencia no impidió, sin embargo, que el Departamento de Educación y los sindicatos discreparan de manera importante a la hora de cifrar el seguimiento. Así, según el Gobierno vasco fue de un 45,6% en el conjunto de Euskadi, porcentaje que los sindicatos elevaron hasta «un mínimo del 65%». No obstante, coincidieron en señalar que el paro tuvo más eco en las etapas de Infantil y Primaria que en Secundaria.
También se mostraron de acuerdo en afirmar que fue en Guipúzcoa donde la huelga logró mayor respaldo. Centenares de profesores de esta provincia, así como de Vizcaya, aprovecharon la jornada para acercarse hasta Vitoria, con el fin de secundar una concentración frente al Gobierno vasco. Más de un millar de docentes y de otros colectivos laborales exigieron al consejero Tontxu Campos que «modifique su postura». Mientras el responsable educativo confiaba en cerrar en junio un pacto definitivo con CC OO, el resto de centrales criticaba este preacuerdo. En su opinión, no responde a las cuestiones planteadas por el sector y, por supuesto, tampoco en lo que se refiere a la estabilidad de los trabajadores que no son funcionarios.
«Sentarse a negociar»
«Campos debería dimitir porque nos merecemos otro consejero», consideraba Belén Arrondo, portavoz de STEE-EILAS. En cualquier caso, le instó a «sentarse de una vez a la mesa para negociar». Arrondo aseguró que las cuatro centrales -representan el 69% del sector- elaborarán un calendario de movilizaciones para lo que queda de curso, aunque «sin poner en riesgo los exámenes finales».
Por UGT, Luis Santiso resaltó que es «la primera vez en más de 25 años de democracia que un consejero de Educación tiene una huelga general de todos los sectores».