El Ararteko, Iñigo Lamarca, afirmó ayer que «lo más llamativo» con relación a la problemática de la violencia escolar en Euskadi es la satisfacción «de los alumnos, profesores y familias con el ambiente que perciben» en los centros educativos. Lamarca, en un foro de reflexión sobre la convivencia y los conflictos en el ámbito escolar celebrado en Bilbao, admitió, sin embargo, que su institución «ha recibido en los dos últimos años más consultas y denuncias sobre acoso y malos tratos en la escuela que nunca».
El Defensor del Pueblo vasco explicó que los estudios que maneja su institución indican que es necesario trabajar en la mejora de cuestiones como «el divorcio existente entre profesores y familias». Citó también entre otros aspectos «preocupantes» la soledad de las víctimas de malos tratos y las insuficientes medidas que se adoptan a veces frente a algunos tipos de comportamiento, con la consecuente «sensación de impunidad» que se genera.
Lamarca reconoció que «la experiencia de los últimos años demuestra que la prevención es un factor importantísimo, pero no siempre suficiente», y subrayó la necesidad de modificar algunos puntos de los protocolos de actuación establecidos para los casos de acoso y violencia escolar. «La convivencia en el ámbito escolar no es algo relacionado sólo con la buena o mala educación, sino que se trata de una cuestión de derechos fundamentales», insistió.