En el ecuador de la campaña electoral, los mandatarios de las localidades de Arrigorriaga y Etxebarri han tenido estos días la oportunidad de tomar buena nota de algunas de las propuestas de sus vecinos más jóvenes. Los estudiantes de los institutos de ambos municipios han presentado hace unos días en sus ayuntamientos el trabajo que han realizado durante el curso dentro del programa Agenda Escolar 21. Esta iniciativa pretende «concienciar a los alumnos sobre la importancia del desarrollo sostenible y la gestión de residuos».
La primera jornada tuvo lugar en el salón de plenos de Arrigorriaga con la asistencia de una veintena de alumnos, profesores y algunos padres, que sustituyeron por un día a los concejales. Explicaron sus compromisos y trasladaron algunas propuestas al equipo de gobierno. «Más zonas verdes, contenedores diferenciados, la limpieza de la ribera del río...». Fueron algunas de las reclamaciones que hicieron llegar al alcalde de la localidad, Alberto Ruiz de Azúa.
«Esta iniciativa tiene mucho trabajo detrás. Coordinar a los alumnos, crear un comité ambiental y las reuniones con los profesores para que incluyan este tipo de contenidos en las asignaturas ha necesitado mucho tiempo y dedicación pero ha merecido la pena. A los chavales se les ve cada vez más concienciados», explicaban Agurtzane Goyenaga e Isabel Fernández, coordinadoras de este proyecto en Arrigorriaga.
Un molino
En Etxebarri la sesión se desarrolló unos días después. Arropados por sus compañeros y profesores, una decena de alumnos ocupó los sillones del pleno para dar cuenta sobre la política medioambiental en la localidad. Y fueron capaces de plantear propuestas muy novedosas y, a priori, atractivas, que para sí quisieran los responsables de muchos partidos. Entre estas originales iniciativas, los adolescentes sugirieron poner nuevamente en marcha el viejo molino de viento del río y otras muy prácticas, como la instalación de placas solares en farolas y edificios municipales.
«El resultado ha sido muy positivo, esperamos poder continuar el curso que viene e implicar más a las familias», señaló Maite Martí, coordinadora del proyecto en el instituto de San Antonio de Etxebarri. Tras esta toma de contacto, los mandatarios locales de ambas poblaciones se comprometieron a revisar las recomendaciones de los alumnos y reunirse de nuevo para dar fe de que ellos cumplen. Incluso las promesas electorales.