La asociación ecologista Mutriku Natur Taldea ha acusado a la Diputación de Guipúzcoa de anteponer intereses económicos a la defensa de la cultura, en relación al proceso de protección de la cueva de Praileaitz de Deba. El presidente de la asociación ecologista, Rafael Pérez Beristain, aseguró en declaraciones a Efe que el ente foral «en lugar de defender la cultura, está defendiendo intereses económicos», a la vez que desveló conocer contactos entre la Diputación y un abogado de la empresa explotadora de la cantera próxima a la cueva. «Contamos con buenas informaciones y una de ellas nos dice que ha habido una reunión del departamento de Cultura con un abogado que representa a esa empresa, y que se ha llegado al acuerdo de dejar pasar el tiempo y enfriar la historia», afirmó Pérez Beristain en relación a las demandas de grupos sociales y políticos, que reclaman una suspensión de los trabajos de la cantera próxima a Praileaitz. «Corremos el riesgo de que algún día nos encontremos con que ha habido un pequeño desliz y la cueva ha resultado dañada», afirmó el presidente de Mutriku Natur Taldea, quien se mostró «preocupado» por la tardanza del Gobierno vasco en decretar la protección del lugar. Pérez Beristain aseguró que el ejecutivo autonómico «se está demorando demasiado en proteger la cueva, está dejando pasar el tiempo y no responde a las alegaciones», a la vez que calificó la actual situación como «inaguantable». «Que el Gobierno Vasco no defienda un ámbito de cultura tan importante a nivel europeo y mundial como éste puede hacer que quede en entredicho», sostuvo el responsable del grupo ecologista, quien añadió que la dilatación en el tiempo de la declaración de área protegida «no es normal».
Insistió en que su postura no pretende perjudicar a la empresa encargada de la explotación de la cantera de Sasiola, sino la protección de la cultura y de algo que puede convertirse en un «motor económico y turístico de la comarca del Bajo Deba». «Creemos que, para no causar un perjuicio económico y laboral, la empresa podría gestionar un centro de interpretación de la zona». El activista instó a la agencia de Desarrollo Económico del Bajo Deba, Debegesa, a implicarse en la defensa de este patrimonio cultural.