El medio millar de habitantes de Errigoiti y los casi 1.300 ciudadanos de Muxika tendrán el próximo día 27 una oportunidad de voto diferente respecto a otras jornadas electorales. En estos municipios concurrirán a los comicios dos plataformas de vecinos independientes. Ambas tienen en común su «hartazgo» con los actuales alcaldes y su modo de gobierno. Las dos planchas alternativas se llaman SOS Errigoiti y Muxika Garbi.
Ayer mismo, por la tarde, los integrantes de SOS Errigoiti explicaron en la localidad las principales líneas de su programa. «Nos oponemos al espíritu constructivo y de ladrillo del actual equipo de gobierno», aseguraron. En este sentido, criticaron la construcción de más de 50 pisos en el barrio Uria del municipio, así como también el futuro polígono industrial, que quedará ubicado en una vaguada cercana a la zona de Olabarri.
Cuidar el Medio Ambiente
Por su parte, la candidatura vecinal e independiente Muxika Garbi ha irrumpido por primera vez en el panorama electoral con el firme propósito de dar la vuelta a las decisiones tomadas por el equipo de gobierno actual, «que en los últimos quince años ha dañado la salud de los residentes». En este sentido se muestran muy preocupados por «las emisiones contaminantes» de la compañía Inama.
«Nos hemos unido para subsanar estas deficiencias y para que, de una vez por todas, se tengan en cuenta las exigencias de los vecinos apostando por las actividades limpias y que cuiden el Medio Ambiente», manifestaron.
Con el lema por 'Una nueva Muxika' la agrupación liderada por José Antonio Torrealday y que cuenta con el respaldo de un centenar de vecinos trabajará para promover la transparencia del Ayuntamiento y fomentar la participación ciudadana. «Hasta el momento, el pueblo está olvidado y la falta de consideración del Consistorio hacia las peticiones vecinales es patente», señalaron.
Por otra parte, Muxika Garbi critica la agresividad urbanística de la actual corporación. «Algunos barrios han sufrido un desarrollo urbanístico desordenado. Por ejemplo la expansión de Inama obligaría a ocupar 18 hectáreas y el polígono industrial comarcal también necesitará 72 hectáreas más», añadieron.
La mejora de los equipamientos como aparcamientos, saneamiento, reordenación del tráfico y la recuperación del patrimonio natural, histórico y cultural serán otras de las aspiraciones de la plataforma ciudadana.