Lo malo que tienen todos los vampiros es que surgen de forma inopinada cuando y donde les viene en gana. No cuentan con nadie. Hasta ahora, sus correrías nocturnas nunca habían incluido a La Rioja. Sin embargo, las cosas han cambiado: en la capital, en plena calle San Juan de Logroño, acaba de nacer una vampiresa. Su nombre es 'Claire Afterlom'.
Los responsables de este inusual fenómeno son un novelista y su editor. El nombre del primero es Julián Morillo, un ex trabajador temporal de Electrolux, que aprovechó para escribir en los espacios ociosos entre contratos y su suspensión definitiva como consecuencia del cierre de las instalaciones de la multinacional sueca en Fuenmayor.
Ahora, dedicado por entero a la escritura y afincado en Huércanos, asegura tener «la cabeza llena de pajaritos». Apasionado de la fantasía y la ciencia ficción, con sólo doce años convirtió su habitación en una factoría permanente de seres fabulosos que, amontonados en cajones, esperan el momento en que alguien los lea.
Uno de ellos es Claire, una joven tímida e introvertida que se convertirá en un incordio permanente para la jerarquía de una poderosa comunidad de vampiros. La historia transcurre a partes iguales en las ciudades de Vitoria y Amsterdam y supone un explosivo cóctel de antiquísimas profecías, órdenes religiosas y desalmadas criaturas nocturnas.
Seductor y cruel
Recupera la tradición de la novela romántica gótica del siglo XIX y la sitúa en un escenario actual. No se trata, advierte, de vampiros «guays, que oyen musiquita tecno, son guapos y utilizan armas de fuego»; tampoco son seres «lacrimosos y llenos de remordimientos». Huye, por tanto, de la iconografía marcada por el cine del género más actual o la propuesta más intimista propia de novelistas como la Anne Rice de 'Entrevista con el vampiro'.
Apuesta, dice, por la visión del 'Drácula' de Bram Stocker, «un ser sin alma, seductor, cruel y alejado de la vida moderna». Estas líneas configuran la novela que supondrá el estreno editorial de la librería 'El Tragaluz', ubicada en la logroñesa calle San Juan.
Fue por casualidad. Un día, el propietario del establecimiento, Fernando García, recibió el manuscrito de uno de sus clientes, Morillo, con la intención de ojearlo y quizás recomendárselo a alguno de sus proveedores. «Pero, lo leí y dije, éste no lo mando, me lo quedo aquí». En ese momento, había concebido la idea.
«¿Y por qué no?, dije. Hagamos el experimento, a ver qué pasa y después, ya veremos». Ambos buscaron la imprenta adecuada y encargaron 200 ejemplares, «los primeros doscientos, si todo va bien». Aquel fue el instante en el que nació la criatura.
'Claire Afterlom' será, afirman editor y escritor, la primera novela de vampiros riojana «y una de las pocas conocidas en España». De hecho, entre los dos sólo aciertan a citar un solo título, 'Gothica', escrito por Clara Tahoces y Premio Minotauro 2007.
En cualquier caso, será la primera publicación vampírica con partida de nacimiento en pleno corazón de la capital riojana y con ascendencia constatada en Huércanos. Podría ser incluso la primera entre todas las tentativas editoriales que apueste por estas perennes criaturas de la noche.