El Congreso de los Diputados debatirá mañana, a instancias del PNV, el endurecimiento de la normativa que regula la tenencia de armas blancas. Los nacionalistas vascos quieren modificar la ley para «atajar» la delincuencia y el aumento del número de delitos en los que se usan navajas, cuchillos, machetes o puñales. Por ello plantean, entre otras medidas, que se prohíba su uso y tenencia a personas con antecedentes penales y a menores de edad.
Hace poco más de una semana, el diputado del PNV Emilio Olabarria solicitó una nueva regulación al ministro de Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, quien no descartó introducir modificaciones «menores». Entre ellas estaría obligar a los vendedores de este tipo de armas a «informar al cliente de las condiciones de uso». No obstante, las aspiraciones de los nacionalistas van mucho más lejos y están en sintonía con iniciativas como la 'guerra al navajero', puesta en marcha hace dos años por el alcalde de Bilbao, Iñaki Azkuna.
En la capital vizcaína, a raíz del asesinato de un joven en la Nochevieja de 2005, el Ayuntamiento aprobó una normativa por la que la Policía Municipal identifica a toda persona susceptible de portar un instrumento de ataque que, de ser hallado, es automáticamente decomisado. El propio Azkuna ya solicitó al Congreso un endurecimiento en la normativa, que en Bilbao ha supuesto la incautación de 418 armas de este tipo en 2006.
Ahora el PNV, además de pedir que se prohíba que menores y personas con antecedentes penales las posean, solicita que se impida a quienes las porten el acceso a centros escolares y a lugares donde se desarrollen actividades lúdicas, infantiles o juveniles y a recintos deportivos o espectáculos multitudinarios . Asimismo, quieren un mayor consenso parlamentario para redefinir las armas blancas prohibidas o susceptibles de requerir autorización para su uso o tenencia, de forma que se prescinda de elementos materiales como la dimensión de la hoja y se utilicen otros como «su configuración y características para servir de instrumentos de agresión».