Por más que los tres detenidos se conjuraron en la tarde del viernes para no decir nada en el Tribunal de Magistrados de la City de Westminster, ante el que comparecieron en el primer paso para su extradición a España, ya habían dañado posiblemente su defensa cuando fueron arrestados individualmente.
El anterior detenido de ETA en Inglaterra, Íñigo Makazaga, pudo aplazar su envío a España cinco años, hasta que le pareció más oportuno, en vísperas de la última tregua de ETA. Pero el supuesto terrorista era procesado mediante el viejo convenio europeo de extradición, y no en virtud de la euro-orden por la que serán procesados estos tres.
Un juez británico rechazó la primera orden de detención dictada hace quince días por el magistrado Baltasar Garzón, que tuvo que enviar otra nueva el día 23. Una euro-orden suya contra el supuesto conspirador del 11-S, Farid Hilali, es objeto ahora de recurso a los Lores Jueces, porque el Tribunal Superior inglés la ha criticado con severidad.
Tras escribir Garzón en su segundo intento lo que se le pide, los tres detenidos en Sheffield tienen pocos recursos a su alcance para resistir la extradición, más allá de errores de identificación o retraso entre la detención y su comparecencia judicial. En este caso, no hay retraso, porque la comparecencia se produjo en cuestión de horas.
Y, sobre la identificación, cuando estaba solo ante los policias que les detuvieron, el navarro Zigor Ruiz hasta corrigió su fecha de nacimiento, la bilbaína López Monge puntualizó que no se llama Ana Isabel sino simplemente Ana y el donostiarra Íñigo Albisu declaró su identidad y hasta su pertenencia a ETA. El silencio ante el magistrado parece judicialmente un gesto tan tardío como vacuo.
Tres casos anteriores de euro- órdenes españolas se han prolongado en los tribunales ingleses. Pero, salvo el de Hilali, que es una historia peculiar, los otros dos expedientes se resolvieron con extradición, creando jurisprudencia que puede afectar a este caso. Que va a mostrar si el nuevo convenio europeo, que prevé un plazo de entrega en sesenta días, funciona en Inglaterra.