El presidente del grupo Santander ganó el pasado año 3,46 millones de euros, más de 575 millones de las antiguas pesetas. Esa cantidad representa menos de la mitad de los 8,1 millones -cerca de 1.348 millones de pesetas- ingresados por el consejero delegado de la entidad, Alfredo Sáenz, que hasta ahora era el banquero mejor pagado de España. Ha perdido ese 'titulo' en favor del máximo responsable del BBVA, Francisco González, cuya remuneración alcanzó los 9,7 millones gracias a una bonificación extraordinaria.
Según los datos recogidos en la memoria del Santander de 2006, Botín y Sáenz incrementaron sus emolumentos un 14% y un 13,1%, respectivamente. El presente ejercicio, los aumentos serán algo inferiores. Mientras el presidente del banco cobrará un 9% más, hasta los 3,8 millones, su 'número dos' se quedará al borde de los 9 millones -lo que representa un alza del 12%- si se cumplen los objetivos estratégicos definidos por el grupo.
Al margen de las retribuciones, el capítulo de dotaciones a planes de pensiones de los ejecutivos de ,la entidad registraron el pasado año un notable incremento: 44,8 millones de euros al situarse en 170, 2 millones de euros. De esa cantidad, Sáenz acumula 63,7 millones, mientras que Botín dispone de 21,07 para cuando se jubile.
En lo que respecta a los restantes miembros del consejo de administración, el responsable de negocio en Latinoamérica, Francisco Luzón, alcanzó unas ganancias de 4,6 millones de euros, con un incremento del 15%. El ejecutivo suma 45,7 millones en compromisos para pensiones.
Por detrás se sitúa el vicepresidente de la entidad, Matías Inciarte, cuya retribución se elevó un 13,4%, hasta los 4,5 millones. Sus compromisos de pensiones alcanzan los 43,5 millones. Mientras, la presidenta de Banesto, Ana Patricia Botín, percibió 3,08 millones y suma 16,45 millones en concepto de pensiones.