El Departamento de Medio Ambiente del Gobierno vasco salió ayer al paso de las críticas lanzadas el jueves por el Comité de Empresa de la firma Inama de Muxika. El Ejecutivo autonómico aseguró que, «tal y como es nuestro deber, nos limitamos a aplicar la legislación medioambiental existente con el objetivo de preservar el entorno y la salud de los ciudadanos». Los representantes de los trabajadores de la empresa maderera habían acusado a esta consejería de «bloquear la ampliación y mejora en la emisiones de la fábrica», tras romper «un respetuoso silencio» de cuatro años.
A juicio del departamento que dirige Esther Larrañaga, Inama no ha cumplido el compromiso adoptado el año pasado para resolver una serie de deficiencias técnicas que hacen que «la factoría esté en una situación, cuanto menos, de alegal», criticaron. «Se han hecho mejoras, pero, por el momento, no son suficientes».
Posibles sanciones
En este sentido, la consejería podría anunciar en breve la imposición de sanciones a la firma asentada en Muxika, una vez que la fase de instrucción de los expedientes abiertos hasta la fecha finalice. Algo que, apuntan las mismas fuentes, podría ocurrir pronto. Por último, Medio Ambiente censura que los trabajadores «se presten al juego de Inama, que les azuza para que presionen a la administración».