Sábado, 24 de febrero de 2007
Registro Hemeroteca

en

VIZCAYA

VIZCAYA
Juristas dicen que la propiedad intelectual se limita «al diseño» de las obras arquitectónicas
El Colegio Vasco-Navarro juzga un «despropósito» la decisión de Calatrava de litigar con el Ayuntamiento
Juristas dicen que la propiedad intelectual se limita «al diseño» de las obras arquitectónicas
Una ciclista pasa bajo la pasarela de Isozaki. / FERNANDO GÓMEZ
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar

Publicidad

La batalla abierta por Santiago Calatrava a raíz de la decisión del Ayuntamiento de Bilbao de conectar la pasarela 'Zubi-zuri' con las torres proyectadas por Isozaki en Uribitarte mediante una plataforma diseñada por el arquitecto japonés ha destapado la sensibilidad del creador valenciano, que defiende los derechos morales y la propiedad intelectual de sus obras por encima de los criterios de las instituciones y empresas privadas que le adjudican los proyectos.

A diferencia de lo sucedido recientemente al descubrirse la destrucción de las pinturas murales que Agustín Ibarrola realizó en 1952 para los Jesuitas, que fue interpretado como un ataque «contra el patrimonio artístico de todos», la Ley de Propiedad Intelectual (LPI) delimita claramente los derechos «irrenunciables e inalienables» que corresponden a los artistas. El artículo 14 de esta normativa exige el respeto «a la integridad de la obra» y prohíbe «cualquier deformación, modificación, alteración o atentado» contra ella, que suponga perjuicio a sus legítimos intereses o menoscabo a su reputación.

El punto 10 de la LPI considera «objeto de propiedad intelectual» todas las creaciones originales literarias, artísticas o científicas expresadas por cualquier medio o soporte, si bien en el caso de las obras arquitectónicas y de ingeniería lo limita a los «proyectos, planos, maquetas y diseños».

De acuerdo a esta premisa, acreditados juristas explicaron ayer a este periódico que Calatrava deberá «demostrar» las modificaciones introducidas «en los planos y diseños» de su puente, al que le ha acompañado la polémica desde su inauguración en 1997 por la cantidad de losetas desprendidas, caídas de peatones originadas por su deslizante suelo y la oxidación de parte de su estructura. Las mismas fuentes rechazaron que el corte de un trozo de barandilla de la pasarela suponga «un atentado» del proyecto original. «Es una cuestión baladí. Otra cosa distinta hubiera sido que se hubiese pintado de amarillo o modificado la estructura de los pilares», recalcaron.

«No le asiste la razón»

Sin ánimo de «polemizar», pero desmarcándose de las críticas de Calatrava, la decana del Colegio de Arquitectos Vasco-Navarro, Victoria Morrás, no eludió ayer el conflicto y calificó de «poco importante» y, «desde luego», nada «espectacular» el punto de unión que Isozaki ha añadido a 'Zubi-zuri'. A su juicio, el diseño original no ha sufrido ningún tipo de modificación -«es algo que se aprecia desde la ría, el propio puente y desde las alturas», subrayó- , por lo que consideró «muy discutible» que a Calatrava «le asista la razón». Morrás reconoció, no obstante, que quizá al Ayuntamiento le faltó mano izquierda para consultar al arquitecto acerca de los planes municipales, pero juzgó un «despropósito» la intención de Calatrava de mantener un pulso con la Administración bilbaína en los tribunales.

En medio de esta 'trifulca arquitectónica', donde las partes enfrentadas no han ahorrado descalificaciones, el abogado del valenciano cuestionó las opiniones de los juristas: «Si la ley de propiedad intelectual vale para un cuadro, también para una obra arquitectónica», y advirtió que las cosas «no se pueden hacer sin pedir permiso». Fernando Villalonga reiteró «los daños morales» sufridos por Santiago Calatrava: «¿Acaso no afecta al diseño de una obra que le corten una parte?», se preguntó.

 
Vocento

Contactar | Mapa web | Aviso legal | Política de privacidad | Publicidad | Master El Correo

Canales RSS