La nueva marca electoral para los comicios municipales y forales del próximo 27 de mayo Ezker Batua-Berdeak/Aralar se ha fijado como objetivos prioritarios el impulso de la paz y del derecho a decidir de los ciudadanos vascos. «Avanzar en la unidad de la izquierda plural es la garantía de paz, normalización política, convivencia, progreso y justicia social», sintetiza en su portada el manifiesto político que recoge los ejes programáticos de la coalición.
En un ambiente de camaradería, los máximos responsables de EB, Javier Madrazo, y Aralar, Patxi Zabaleta, secundados por los dirigentes de ambas formaciones Antton Karrera y Kontxi Bilbao por un lado, y Jon Abril y Aintzane Ezenarro por otro, presentaron ayer oficialmente su alianza en San Sebastián como una unión «plural» y «entre diferentes» que aspira a ocupar el espacio de la «izquierda vasca». En este sentido, Madrazo subrayó que Euskadi «necesita acuerdos entre diferentes», como lo son su partido, que se define como «federalista», y Aralar, «independentista», aunque ambas opciones coinciden en la reivindicación del «derecho a decidir» de la sociedad vasca. «Hemos puesto en común lo que nos une, que es mucho, por encima de lo que nos separa», expresó.
El líder de EB auguró que la coalición, que «representa a la izquierda vasca pacífica, alternativa y transformadora», será «clave» en la conformación de los ayuntamientos y las Juntas Generales, instituciones en las que quieren propiciar «un giro a la izquierda». Uno de sus objetivos, de hecho, será evitar la constitución de gobiernos con mayorías absolutas. La alianza electoral presentará listas en la mayoría de municipios vascos, que abarcarcan en torno al 90% de la población.
«Influir en el día a día»
Por su parte, el vicecoordinador de Aralar, Jon Abril, quien asume la dirección del partido en la Comunidad Autónoma Vasca, mientras que Patxi Zabaleta se dedicará a guiar el proyecto de Nafarroa Bai, abogó por el «trabajo en común» para «influir en el día a día», es decir, en cuestiones cotidianas como «la protección del medio ambiente, los servicios públicos, la transparencia política o la política de juventud», entre otras.
La consecución de la paz será, sin embargo, el eje central de su proyecto en común y al que más espacio reservan en su manifiesto político. En este contexto, el documento recoge que «un auténtico proceso de paz debe basarse como condición 'sine qua non' en el cese de toda expresión de violencia, incluida la kale borroka, la extorsión y las amenazas, y también en una voluntad sincera de avanzar por la vía del diálogo».