Unai Fano Aldasoro, el joven que denunció ayer la aparición de un aparato de seguimiento en su vehículo, es un cualificado dirigente en la sombra de la izquierda abertzale, según confirmaron a EL CORREO fuentes policiales. Aunque es un completo desconocido para los medios de comunicación y para la sociedad vasca en general, su influencia dentro del entramado radical sería según las mismas fuentes muy importante, equivalente a la de otros dirigentes de la izquierda abertzale, incluidos miembros de la mesa nacional de Batasuna.
Unai Fano nació en Bilbao en 1978 aunque toda su vida ha transcurrido en la localidad guipuzcoana de Hernani, donde reside. Emparentado con históricos militantes de la izquierda abertzale, ha formado parte de Ikasle Abertzaleak -sindicato abertzale, mayoritario en el sector de la enseñanza- y más tarde ha ido ascendiendo en las estructuras de las desaparecidas KAS y Ekin, hasta convertirse en uno de sus dirigentes.
Fano, que ayer fue presentado por Otegi como asesor de la comisión negociadora de Batasuna para la mesa de partidos, está considerado en el seno de la izquierda abertzale como uno de los representantes de la línea más ortodoxa, defensor de las posiciones duras.