A raíz de la manifestación en contra del plan de expansión del barrio de Santa María de Getxo, que reunió el pasado domingo a más de 2.000 personas, el Gobierno vasco respondió ayer a las quejas de los vecinos que se oponen al proyecto. El propio viceconsejero de Vivienda, Javier Dean, acudió al municipio para dejar claro dos aspectos: su Departamento no cederá «frente al chantaje de unos cuantos particulares», y el plan para construir más de 8.000 pisos no exigirá el derribo de caseríos de la zona.
«Según los análisis realizados sobre los seis sectores que dividen el barrio, parece factible salvar la totalidad de las actuales viviendas», explicó Dean, con lo que desmintió la desaparición del 75% de las casas, auténtico temor de los vecinos del barrio getxotarra. El concejal de Planeamiento Urbanístico de Getxo, Iñaki Urkiza, añadió que se han realizado varios ensayos para el diseño de la zona de Arteaga que respetan todos los caseríos, procedimiento «que seguiremos en las otras cinco zonas».
Las 5.500 viviendas protegidas previstas en el plan de expansión convierten esta operación urbanística «en la más social de cuantas se han hecho en Euskadi en los últimos tiempos», afirmó Dean. El viceconsejero sostuvo que el diseño de todo el proyecto está abierto a la participación ciudadana. Sin embargo, aseguró que «lo que no vamos a hacer es ceder al chantaje de unos cuantos particulares y de dos partidos, PP y Getxo Bizia. A su juicio, ambas formaciones no ven problema en el planeamiento actual», que permite la construcción de chalés y urbanizaciones cerradas en el barrio, «pero se oponen a una orientación social que resolverá el problema de vivienda de la juventud getxotarra y dejará 100 hectáreas de espacios libres y equipamientos públicos».
«Curiosa alianza»
Según Dean, esta actitud demuestra que «sus intereses no son los del conjunto de la población de Getxo». Asimismo, consideró una «curiosa alianza» la participación del Partido Popular y la plataforma abertzale Getxo Bizia en la manifestación del domingo. «Ya tuvimos una experiencia parecida en el proceso de aprobación de la Ley del Suelo. Las estrategias de ambos pasan por paralizar el avance de la sociedad hacia mayores cotas de bienestar», subrayó. El viceconsejero añadió que «los intereses de los propietarios del suelo estarán supeditados a los del conjunto de la ciudadanía de Getxo».
Por último, Dean afirmó que la densidad de vivienda que plantea el proyecto «está por debajo de otras actuaciones que se están realizando en Euskadi» y recordó que se realizará un estudio de impacto ambiental. El Departamento vasco de Vivienda no ha marcado aún los plazos para la ejecución del proyecto, pero calcula que en 2009 los planes generales y parciales deberían estar aprobados y las obras podrían comenzar.