Un niño de 5 años que padece una minusvalía psíquica grave permaneció abandonado seis horas en un autobús escolar estacionado en una calle de Majadahonda, tras haberlo olvidado la monitora y el conductor del vehículo que le recoge cada día para llevarlo a un colegio de educación especial de Las Rozas.
En la denuncia presentada en la Guardia Civil, la madre del pequeño recordaba que el minibús dispone sólo de 8 plazas, y que es «muy difícil» no ver la parte trasera del vehículo, dejando a su hijo «tirado como una mochila». El chaval, convaleciente de una operación neurológica, no habla, padece convulsiones y su desarrollo físico y mental es el de un bebé.
El niño sufrió durante el tiempo que estuvo solo temperaturas de dos a cuatro grados, pues la calefacción estaba apagada y el vehículo se hallaba en la vía pública, no comió ni bebió nada y tampoco tomó su medicina.