La patronal de consignatarios y estibadores ha firmado el acuerdo que marca el inicio de las negociaciones para la liberalización del transporte por carretera del puerto. Su presidente, Miguel Aguirre, se muestra optimista.
-¿Ha encontrado usted algo positivo en tantos años de conversaciones, negociaciones...sin resultado?
-Sí, sin duda. Han servido para que las cosas se muevan. Y algo se está moviendo en ese sector, hasta el punto de que estoy convencido de que hay un interés real entre los transportistas por evolucionar. Ahora, todos debemos ser lo suficientemente inteligentes como para ser capaces de alcanzar acuerdos y sobre todo de no cometer errores.
-¿Qué puede hacer que los autónomos acepten cambiar el modelo de contratación....?
-Hay una lógica que se va a imponer poco a poco. Cada día ese mundo de la logística es más complicado, con más necesidades de intermodalidad y, sobre todo, con la obligación de grandes inversiones. Se tienen que dar cuenta de que es necesario profesionalizar la gestión. También deben ser conscientes de que los empresarios estamos dispuestos a garantizarles trabajo para el futuro y un nivel de remuneración adecuado.
-¿Qué le parece la propuesta de crear un único centro de contratación de camiones en el puerto?
-Crear una única empresa sería como volver a la época estalinista. El futuro no va precisamente por ahí, ni en el puerto ni en ninguna otra parte.
-Desde algunas instancias se ha trasladado la idea de que este problema hay que resolverlo con unas dosis de mano dura.
-Yo estaría completamente de acuerdo si fuese cierto que ésa es la solución. Si alguien monta el gran lío y para el puerto, debe ofrecer la solución para el día siguiente. Forzar un bloqueo indefinido del puerto sería una temeridad y es algo de lo que hay que huir. No sólo sería malo para nosotros, los empresarios, sino para todos. Especialmente para la imagen que transmitiría el puerto de Bilbao, que sería la de un servicio nefasto.