Un estudio colgado en la página web del Observatorio Vasco de la Vivienda señala que el volumen de pisos vacíos de la comunidad autónoma descendió de 72.733 en 2001 hasta 54.445 en 2005. No obstante, esa última cifra incluye 20.198 segundas residencias, que no serían gravadas por el canon.
Según el Departamento de Madrazo, de los 34.247 inmuebles restantes, 26.691 podrían ser captados para el mercado libre o para Bizigune, el programa de alquiler gestionado por el Gobierno autónomo.
Esas viviendas reciben el calificativo de «gestionables». Un total de 2.938 se encuentra en Álava; 10.222, en Vizcaya y 13.531, en Guipúzcoa, que es el territorio histórico con una proporción mayor de inmuebles vacíos, casi un 10% del total.
Ese índice sobre los pisos vacíos se reduce al 7% en Álava y al 5% en Vizcaya. La media española es del 15,5%, que triplica el porcentaje de la zona euro.
El informe constata que los propietarios de pisos cerrados muestran una escasa disposición a ponerlos en arrendamiento, bien porque quieren usarlos en el futuro o cederlos a un familiar, bien «por los temores, ya casi atávicos», a la legislación del alquiler, «sentida como inadecuada».