El lehendakari declaró ayer que la política de vivienda desarrollada por el consejero Javier Madrazo, basada en impulsar los pisos protegidos, el alquiler y la movilización de inmuebles vacíos, no es sólo una iniciativa del Ejecutivo tripartito, formado por PNV, EA y Ezker Batua, sino que está refrendada por la mayoría del Parlamento vasco.
Juan José Ibarretxe aludió a la actuación de Madrazo un día después de que el coordinador general de EB confirmara que el proyecto de ley de Vivienda incluirá un canon autonómico para gravar las residencias desocupadas con nueve euros diarios. De forma genérica, el lehendakari recordó que ni Madrazo ni el Ejecutivo tripartito actúan por su cuenta en estas materias, sino que sus iniciativas cuentan con «un amplio consenso» en la Cámara de Vitoria.
Ibarretxe, que intervino en un acto organizado por la Universidad de Deusto, destacó que la tercera parte de los pisos que se construyen en Euskadi son de protección. En este sentido, indicó que el Gobierno vasco diseña y dirige los programas de vivienda; pero recordó que, desde el año pasado, el Ejecutivo tiene que ceñirse a la Ley del Suelo, que fue aprobada con la mayoría formada por el tripartito y el PSE-EE, si bien el grupo del PNV mostró serias reticencias hasta el último momento.
«Brindis al sol»
Del mismo modo, otra mayoría parlamentaria, aunque esta vez de izquierda, logró el mes pasado que el Plan Director de Vivienda del Gobierno tripartito incorpore una llamada a las diputaciones para que introduzcan recargos en el IBI de los pisos vacíos y reduzcan las deducciones fiscales. Esa propuesta salió adelante con el apoyo del EB, EA, PSE, Aralar y EHAK, y con el rechazo de PNV y PP, pero ha sido ignorada por los gobiernos forales, pues sus ideas sobre la fiscalidad de la vivienda son diametralmente opuestas a las que propugna el Ejecutivo de Ibarretxe.
Tales discrepancias han quedado de manifiesto, de forma palmaria, con el anuncio del nuevo impuesto autonómico para los pisos vacíos, pues se ha conocido inmediatamente después de que las diputaciones tacharan el llamamiento del Parlamento vasco de «brindis al sol». Además, en el caso de Vizcaya y Guipúzcoa eliminaron del IRPF un recargo que ya existía para los inmuebles desocupados. Los junteros socialistas vizcaínos respaldaron ese cambio.
Ahora mismo, el problema de la vivienda, que es la principal preocupación de los jóvenes vascos, tiene divididas a las instituciones forales, por un lado, y la autonómica, por otro. La Asociación de Municipios vascos (Eudel) ha rehusado pronunciarse sobre el canon, a pesar de que el proyecto de Ley de Vivienda atribuirá a los ayuntamientos el cobro del nuevo impuesto y les obligará a llevar un registro de pisos vacíos en cada municipio. No obstante, se quedarán con el 50% de la recaudación, descontados los gastos de gestión.
Fuentes de Eudel indicaron que sólo expresarán su punto de vista cuando conozcan el texto del Gobierno vasco, que será remitido a la Cámara de Vitoria en abril o mayo. La misma respuesta han dado los grupos parlamentarios del PNV y EA, aunque el primero ya ha votado contra la propuesta de introducir recargos en el IBI de los pisos vacíos. Por su parte, el PSE, cuyo concurso fue decisivo para aprobar la Ley del Suelo, ha advertido al consejero Madrazo de que un asunto del calado del canon requiere un «debate con calma y en profundidad».
Por su parte, el PP calificó el canon como «un disparate» y emplazó al Gobierno vasco a garantizar el derecho de los vascos a una vivienda, sin perseguir su «derecho a la propiedad».