Javi Madrazo se ha comprometido en la tarea de evitar que los humanos (y las humanas) pasen frío por las noches y así como su modelo Prometeo robó el fuego de los dioses (y las diosas, claro), Madrazo les ha robado el sentido patrimonial de la vivienda para ponerla al alcance de sus criaturas.
Lo malo es que no hay dioses a quien expropiar una mala fogata o una vivienda VPO, por lo que Madrazo ha vuelto la mirada hacia los pisos vacíos y se ha propuesto gravarlos con un canon.
Los impuestos siempre han tenido mala prensa. Un clásico escribió que «un impuesto es una multa que te imponen por hacer las cosas bien, mientras una multa es un impuesto que te cobran por hacer las cosas mal. La tendencia del ser humano (y de la sera humana) a esa forma de hipocresía que es el eufemismo hace que las palabras se quemen enseguida y necesitemos sustituirlas por otras que cumplan mejor su función de oscurecer adecuadamente los conceptos.
O sea, que ahora lo que se lleva no es el impuesto, sino el canon, que es como un impuesto, pero en guay. El canon es siempre para causas nobles, el medio ambiente, el desarrollo sostenible o la conservación de las ballenas. Quiero decir que Madrazo piensa poner un canon de nueve euros diarios a las viviendas vacías con el fin de incentivar la oferta en mercado del alquiler.
La intención es loable, aunque no tanto el procedimiento. Cambiar los hábitos sociales es tarea que requiere paciencia y no es fácil que se consiga con el canon. Tiene razón el presidente del Colegio de Agentes de la Propiedad Inmobiliaria al señalar que puede inducir la venta y no el alquiler. La salida de muchas viviendas a la venta simultáneamente causaría efectos perversos en el mercado y el piso es el primer valor patrimonial de la inmensa mayoría de los ciudadanos.
Es mejor incentivar el alquiler que la VPO, pero debería recordar que el infierno está empedrado de buenas intenciones. Un suponer, lleva ya más de cinco años en el departamento y las capitales vascas siguen en los puestos de cabeza respecto al precio de las viviendas en España. Con perdón.