Ya está todo a punto. La fábrica de boinas La Encartada reabrirá finalmente sus puertas como museo textil el miércoles tras una década de reformas y varios meses de retraso. El nuevo equipamiento mostrará la maquinaria que se utilizó durante casi un siglo en las antiguas instalaciones para elaborar las tradicionales 'txapelas'.
El museo, ubicado en el barrio de El Peñueco, explicará en su planta baja la trascendencia histórica de La Encartada. Lo hará con paneles y objetos que se usaban en la empresa. Una proyección audiovisual reflejará testimonios de antiguos trabajadores. En el primer piso estará la línea de fabricación, donde se mostrarán procesos como la hilatura o el remallado de las boinas. También se podrán visitar las viejas oficinas.
Pero el proyecto no se reduce al museo. El edificio está rodeado por un área recreativa. El Ayuntamiento trabaja además para rehabilitar como apartamentos de turismo rural las antiguas casas de los obreros.