El plan de vivienda, uno de los 'proyectos estrella' de la Diputación, avanza con retraso y deberá consolidarse en el último año de la legislatura. Hasta ahora sólo se han iniciado «las obras de urbanización y edificación correspondientes a 23 promociones» que suman 820 pisos, según consta en un informe de la sociedad pública Bizkailur. El próximo año está previsto completar la adquisición de terrenos y acometer la ejecución de otras 1.500 viviendas.
La iniciativa se presentó en 2003 como una de las señas de identidad del gabinete de José Luis Bilbao: promover la construcción de unos 3.000 pisos de precio tasado con especiales facilidades para los jóvenes. Una propuesta que no pasó desapercibida para los ciudadanos ni para el Gobierno vasco, que sintió invadidas sus competencias y llegó a plantear recursos judiciales en Lekeitio y Abanto, aunque el conflicto se ha reconducido con la aprobación de la Ley del Suelo. Los ayuntamientos, en cambio, reaccionaron con entusiasmo y en junio de 2005 se firmaron los primeros convenios con la Diputación.
A finales de ese año se adjudicaron 14 promociones, las más importantes en Abanto y Galdakao. Luego se han sumado otras, pero el desarrollo del plan ha planteado más problemas de lo que se esperaba. No tanto por la polémica institucional -la Diputación considera un triunfo la inclusión de las viviendas de precio tasado en la nueva ley- como por sus propias dificultades de gestión. Especialmente con las actuaciones más ambiciosas, las de Ortuella y Trapagaran.
En ambos casos ha habido discrepancias políticas. En Trapagaran, entre el Ayuntamiento socialista y la Diputación, que le acusó públicamente de «bloquear» la edificación de 750 pisos. El Consistorio, que tiene pendiente la aprobación del Plan General, teme que la ambiciosa promoción de San Gabriel hipoteque la construcción de vivienda protegida en otros barrios.
Preparación del terreno
En Ortuella, donde se contemplan 850 pisos, el equipo de gobierno -PNV y EA- coincide con el de la Diputación. Sin embargo, eso no impidió que EA se desmarcara y propusiera una política «más racional» para evitar que el municipio se convierta «en un pueblo dormitorio». En cualquier caso, las dos instituciones han constituido una sociedad para acometer las obras. En 2007, el Consistorio aportará el terreno y la sociedad foral le abonará a cambio seis millones de euros. Este desembolso «tendrá carácter de crédito participativo» -añade la memoria de Bizkailur- y se irá recuperando «en función de los resultados que se alcancen en cada ejercicio».
Con esta operación se completará la adquisición de terreno para desarrollar las 32 actuaciones previstas, con una inversión de 31 millones de euros en suelo. Se han puesto los cimientos, pero a los edificios les cuesta crecer. En Lekeitio, se ha completado el movimiento de tierras y se espera estrenar los pisos en septiembre de 2007. Galdakao ha liberado la parcela de Urreta con el derribo de un edificio foral, pero sigue en la fase de preparación del terreno. Bizkailur prevé que en 2007 acaben las obras de 133 viviendas y estén en marcha algo más de 2.000, un balance menos ambicioso que el que se presentó en las Juntas Generales al principio de la legislatura.