La Junta de Gobierno Local aprobó en su reunión del miércoles la concesión de ayudas, por valor de 117.000 euros, para actuaciones en materia de cooperación directa con los ayuntamientos de otros municipios de países sudamericanos y también de África. El portavoz del Ejecutivo municipal del Ayuntamiento de Logroño, Conrado Escobar, explicó ayer que todos los proyectos previstos para este año ya están en marcha.
Se trata del abastecimiento de agua por medio de estaciones de bombeo con energía solar para la comunidad de Trapaga, en Somoto (Nicaragua), por valor de 36.000 euros más otros 18.000; de la remodelación de una clínica municipal en Barrio el Centro, en el casco urbano de Nejapa (El Salvador), por 20.000 euros; de la construcción de baterías sanitarias en Quevedo (Ecuador), por un presupuesto de 5.000 euros; de la construcción de aulas pedagógicas virtuales en la municipalidad provincial de Rioja, en San Martín (Perú), por 18.000 euros; y, por último, de la reconstrucción de una escuela primaria en la misión-parroquia de Kashofu, en la isla de Idjwi (República de El Congo), «una zona castigada por la pobreza y los conflictos bélicos», dijo Escobar, y donde se invertirán 20.000 euros.
En el Sáhara
A estas partidas hay que añadir otra de 49.000 euros, para la construcción de un centro multifuncional en el Sáhara, que sirva de ayuntamiento y de centro social y multiusos. «Todavía tenemos que madurar esta idea, pero ya está en marcha, al igual que el resto», añadió el edil.
De cara al próximo ejercicio 2007, para el que el Ayuntamiento de Logroño tiene prevista una partida de 180.000 euros también para proyectos de cooperación directa, Escobar señaló que hay, «sobre todo, dos compromisos que atender». Uno, mediante la Diócesis de La Rioja, con un misionero que está trabajando en África; y otro en la ciudad rumana de Orestie, un proyecto «más complicado».
En cualquier caso, el equipo de Gobierno «agota los créditos destinados a cooperación directa y se cumple el doble objetivo de mantener la vinculación con las ciudades hermanadas con Logroño y de atender a los países más castigados por la pobreza», concluyó Conrado Escobar.