La entrada del BBVA en China se enmarca en la estrategia diseñada por el banco en el 'Plan Asía', que situaba a ese continente como uno de los ejes de expansión y crecimiento. China, un país que crece a ritmos de en torno al 10% y cuyo mercado financiero cuenta con un importante potencial de desarrollo, era uno de los grandes objetivos de ese proyecto, puesto en marcha en febrero de 2005.
Desde entonces, el banco vasco ha alcanzado acuerdos con entidades financieras del gigante asiático y ha abierto distintas oficinas de representación en varios países del continente. A día de hoy, posee sucursales en Shanghai, Tokio, Singapur, Seúl y Taipei. La última puesta en marcha en esa zona es la de Sidney, inaugurada hace un mes.
Pero el BBVA no es el único gran banco en apostar por Asia. El Santander también cuenta allí con varias oficinas de representación. Entre ellas, una en Pekín y otra en Hong Kong.