Miércoles, 1 de noviembre de 2006
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Dos parejas vascas denuncian el robo de dinero de su cuenta a través de Internet
Ausbanc alerta de que ha detectado media docena de casos más en el País Vasco durante el último año
Dos parejas vascas denuncian el robo de dinero de su cuenta a través de Internet
El matrimonio de Bilbao consultaba la web para ver el saldo. / E. C.
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Una pareja de Bilbao y otro matrimonio de Irún han denunciado ante la Policía el robo de cerca de 8.000 euros de sus cuentas bancarias a través de Internet. Los afectados reclaman a la entidad el dinero sustraído al considerar que los delincuentes informáticos han violado la seguridad del sistema. La asociación de usuarios de banca, Ausbanc, alerta de que en el último año han detectado otros seis casos más de este tipo de transferencias fraudulentas en el País Vasco, un tipo de estafas que, a su juicio, prueban que los servicios que ofrecen los bancos a sus clientes para operar a través de la red no son seguros.

Nerea Buruchaga y Zigor Gandiaga, vecinos del barrio bilbaíno de Santutxu, sólo utilizaban Internet para ver el movimiento de su cuenta en el Banco Santander. El pasado 13 de julio, Nerea fue a sacar dinero del cajero y descubrió con asombro que le habían desaparecido 6.000 euros y 29 céntimos. Acudió a su oficina bancaria y le informaron de que ese mismo día, a las ocho y media de la mañana, habían transferido esa cantidad vía Internet a la cuenta de un individuo en una oficina de la misma entidad en Barcelona. Cuando el banco llamó a la Ciudad Condal para bloquear la operación, el titular de la cuenta había retirado ya el dinero.

Denunciaron el robo ante la Ertzaintza. El individuo fue detenido, pero se declaró insolvente. No hubo forma de recuperar los 6.000 euros. El acusado era la cabeza de turco de una mafia del Este, según les explicó la Policía.

'Programa espía'

«No hicimos operación alguna, sólo metíamos el número de usuario y la clave para ver la cuenta», recalcan los afectados que no aciertan a comprender cómo se produjo la estafa. Un programa espía había atrapado sus claves secretas. «Los usuarios de Internet al bajarse películas, canciones, páginas web introducen en el ordenador 'virus troyanos'. Cuando el usuario entra en una página de un banco pueden activarse estos programas espía que roban datos del ordenador, como esas claves», explican técnicos bancarios.

Con las contraseñas robadas, el delincuente informático entra en la web del banco y hace la transferencia ilegal. «Está claro que ha habido una violación de la seguridad de esa página bancaria. La vigilancia burlada es parecida a la de unos delincuentes que realizan un butrón y se llevan el dinero. Nadie en su sano juicio haría responsable a los clientes», argumentan los afectados.

El matrimonio estafado reclamó en varias ocasiones al Banco de Santander la cantidad robada. Los portavoces de la firma bancaria les contestaron que es «responsabilidad del cliente» la «correcta custodia de las claves». «Nos quedamos sin nada. Ese dinero lo teníamos para tirar una temporada, porque mi marido acababa de encontrar trabajo y aún gana poco», se lamenta Nerea, que es madre de una niña de 5 años.

La asociación de usuarios de servicios bancarios, Ausbanc, advierte de que ha defendido media docena de casos similares ocurridos en el País Vasco en el último año, algunos de pequeños comercios. Encima de la mesa tienen ahora la denuncia de un matrimonio de Irún que sufrió una estafa idéntica a la de la pareja bilbaína. «Fue el 8 de agosto. Entré en la cuenta que tenemos en el BSCH por Internet para ver el saldo y comprobé que me faltaban 1.500 euros. Me dejaron 55 euros. Era el dinero que teníamos para las vacaciones», relata Garbiñe B., la afectada. En la sucursal le dijeron que había hecho una transferencia a otro banco de Sevilla ese mismo día, a las ocho y media de la mañana.

La entidad financiera trató de frenar la transferencia, pero ya era demasiado tarde. Cuando se pusieron en contacto con el banco de Sevilla, una joven había retirado ya el dinero. Los afectados denunciaron el robo ante la Policía y la mujer fue detenida. «La chica era sólo la 'mulera', la que recogía el dinero para una mafia del Este. La Policía de Sevilla nos dijo que tenían un montón de denuncias por robos a través de la red», añade la víctima.

Ausbanc no duda de que los bancos tienen que asumir su responsabilidad en este tipo de fraudes. «Estas transferencias fraudulentas demuestran que los servicios que ofrecen las entidades financieras a sus clientes para operar por Internet no son seguros», comentan sus portavoces. Los técnicos de la agrupación recuerdan que hay bancos que aceptan hacer frente a estas estafas y reponen el dinero a las víctimas. Los portavoces del BSCH señalaron ayer que su actuación se ajusta siempre a «la legislación vigente».

 
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