El cementerio de Basauri mejorará la accesibilidad en su interior y las entradas al recinto. El Ayuntamiento inició el año pasado una remodelación parcial del camposanto con el fin de suprimir las barreras arquitectónicas, especialmente las numerosas escaleras que dificultan el tránsito. El proyecto, presupuestado en más de 700.000 euros, incluye también la ampliación de las calles del recinto para facilitar la circulación de personas y coches fúnebres.
Los trabajos comenzaron a finales de 2005. Ayer los responsables municipales dieron cuenta de las obras de la primera fase, que han costado 460.000 euros y ya han finalizado. En los últimos meses se ha procedido a levantar 185 tumbas «con suficiente antigüedad» para ganar espacio y ampliar los pasillos. «Al ser tan estrechas las calles el coche fúnebre no podía pasar hasta algunas zonas del cementerio, lo que obligaba a atravesar el camposanto con el féretro a hombros», señaló la concejala de Acción Social, Nekane Etxebarria, que presentó el balance de los primeros trabajos junto al alcalde de Basauri, Rafa Ibargüen.
Grúa para los nichos
También se ha remodelado la capilla y se han asfaltado los caminos que discurren por el cementerio. El Ayuntamiento ha instalado en el recinto una quincena de paneles informativos.
La segunda parte del proyecto de remodelación se pondrá en marcha en enero de 2007 y terminará a finales de la primavera. Los operarios habilitarán «tres o cuatro» nuevas entradas al cementerio. Actualmente únicamente existen una puerta principal y otra trasera por la que entran los vehículos.
Los nuevos accesos se construirán en la zona donde se encuentran los nichos y para ello se derribarán algunos de los muros de la parte norte, lo que ha obligado a una «expropiación forzosa» de los terrenos colindantes. Esta segunda fase conllevará un desembolso de 257.000 euros. El Consistorio estudia alternativas -alguna grúa- para sustituir el sistema que utiliza el enterrador -un andamio- para introducir los ataúdes en los nichos a gran altura.