Burón y Martínez Hinojal son militantes de Ezker Batua y ocupan cargos de relevancia en el equipo del consejero de Vivienda, Javier Madrazo. De la contundencia de sus comentarios se deduce que el Gobierno tripartito de Ibarretxe, por un lado, y los gobiernos forales, por otro, mantienen posiciones diametralmente opuestas sobre cuál debe ser la política fiscal de vivienda, a pesar de que teóricamente deciden en común las medidas impositivas dentro del Órgano de Coordinación Tributaria. Y también a pesar de que la búsqueda de una casa es la primera preocupación de los vascos.
Burón se lamenta en su blog (leolo.blogspirit.com) de que las diputaciones «destejen» lo que el Departamento de Madrazo «teje con muchas dificultades y sin apoyos», en clara referencia a las estrategias del Gobierno vasco para impulsar los pisos protegidos y el alquiler social. «Y mientras tanto, muchos jóvenes a la intemperie», acusa el director de Planificación en un 'post' titulado 'Las diputaciones y los incentivos fiscales a la vivienda. Los bomberos pirómanos'.
Devolver o no devolver
La misma tesis aparece en el blog de Martínez Hinojal (arkimia. nireblog.com). El director de Orubide piensa que el diputado general de Vizcaya, el peneuvista José Luis Bilbao, «rocía el fuego con gasolina» al creer que la manera de enfrentarse a los altos precios de los pisos es aumentar las deducciones de vivienda en el IRPF de 2007, cuya declaración se cumplimentará durante la primavera de 2008.
Según Martínez Hinojal, los vascos se desgravarán alrededor de 425 millones de euros por la primera residencia en 2006; un dinero que, si no hubiera que devolvérselo a los contribuyentes, les serviría a instituciones vascas «para construir 4.700 pisos de alquiler» sólo en un año.
«¿Estaríais dispuestos a renunciar a deducir por la compra de vivienda habitual en vuestro IRPF si, a cambio, tuviéramos fundadas esperanzas de que en unos años, pocos años, solucionaríamos el problema del acceso a la vivienda en Euskadi? Yo sí», proclama, enfático, el responsable de Orubide.
El 'blog' de Javier Burón defiende ese drástico cambio de política impositiva no sólo con fe, sino con ejemplos y cifras: «En la Unión Europea, uno de cada cuatro euros que se gastan en vivienda son incentivos fiscales y tres, gasto público en políticas activas. En Euskadi, y en el conjunto del Estado, tres euros los destinamos a perdonar impuestos y uno, al gasto directo en vivienda».
A continuación, Burón vuelve a arremeter contra las diputaciones. «La fiscalidad foral vasca no tiene ni la más mínima intención de gravar las viviendas vacías. Hasta la fecha, no parece inclinada a introducir una fiscalidad mucho más suave para la vivienda protegida que para la libre».
En realidad, los blogs de los colaboradores de Madrazo divulgan el Plan Director de Vivienda recientemente aprobado por el Gobierno vasco. En ese voluminoso documento, el Ejecutivo autónomo asegura que la eficiencia de sus políticas se ve mermada por la forma en que diputaciones y ayuntamientos gravan la compra de suelos, el proceso de construcción de los pisos, así como la compraventa de inmuebles, las transmisiones posteriores y el alquiler.
«Por ejemplo -detalla el plan director-, las promociones de vivienda en alquiler soportan una carga fiscal por IVA que posteriormente no pueden repercutir, en lo que representa una desventaja comparativa de inicio y un obstáculo a la realización de ese tipo de obras. Adicionalmente, el IRPF proporciona un trato más favorable al adquiriente que al arrendatario».
Y los bancos también
Pero las críticas de los colaboradores de Madrazo no se dirigen sólo al sistema fiscal. Son más perentorias incluso con las entidades financieras y, en particular, con el endeudamiento creciente de las familias, a base de alargar las hipotecas para pagar pisos cada vez más caros. De ello habla, precisamente, el blog de Pablo Aretxabala, director de la sociedad Visesa, una entidad pública que promueve la vivienda protegida en Euskadi. Y que tiene como accionistas a las cajas de ahorro vascas, incluida la BBK, que ha ofrecido hipotecas de medio siglo.
Un 'post' de Aretxabala (hontza.blogspirit.com) recuerda que una ley impide a los franceses pedir préstamos por encima del 30% de su renta, lo que le parece «una excelente vacuna contra las 'burbujas' y los excesivos endeudamientos familiares» y una manera de embridar el sector inmo- biliario. «Como no se puede obtener financiación por encima de determinado nivel -razona-, los precios de las viviendas se mantienen en esos mismos parámetros, pues de lo contrario no hay compradores».
El director de Visesa indica que la opción opuesta, los créditos más cuantiosos y prolongados en el tiempo, se inscribe en «un sistema que sólo beneficia a los propietarios de suelo, a las promotoras y a las entidades financieras, todos ellos con récords de beneficios año tras otro, a costa de la precariedad de la población».