Las haciendas vascas han definido ya la inmensa mayoría de los detalles del nuevo Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF), que entrará en vigor el 1 de enero de 2007 y que los contribuyentes aplicarán en la primavera de 2008 cuando presenten su declaración. Entre las cuestiones que faltan por decidir figura el tipo mínimo del tributo -en la actualidad, un 15%-, ya que las diputaciones aún discuten si es preferible retocarlo a la baja o aplicar una cantidad exenta que se deduciría de la renta en todas las declaraciones, según explicaron ayer fuentes conocedoras del proceso.
Sí existe un acuerdo amplio en la fijación del tipo máximo en el 45%, tres puntos por debajo del vigente, pero también tres puntos por encima del que ha aprobado el Gobierno central para los contribuyentes de régimen común.
El Órgano de Coordinación Tributaria, que reúne al Ejecutivo vasco y las diputaciones, también ha cerrado prácticamente un consenso sobre la fiscalidad de la vivienda. A partir de ahora los límites de deducción -hasta ahora, 27.000 euros por piso- se establecerán para cada uno de los contribuyentes, lo que beneficiará a las parejas en las que trabajan los dos cónyuges. Falta por definir el nuevo tope, pero es muy probable que no se aleje demasiado de esos 27.000 euros para cada declarante.
Las haciendas forales copiarán del Estado la tributación de los rendimientos de capital y de las plusvalías -un asunto en el que jamás la fiscalidad vasca ha osado diferenciarse- para situarla en el 18% sin limitaciones temporales. Hasta ahora tributaban al 15% cuando el bien que se vendía había sido propiedad del declarante durante al menos 365 días, En el futuro, el 18% se aplicará en todos los casos.
Una novedad importante será la tributación de las rentas obtenidas por el alquiler de pisos, con el objetivo de incentivar el incremento de la oferta de viviendas esa situación. tipo. Los rendimientos inmobiliarios cotizarán también al tipo único del 18%, mientras que en la legislación actual estaban gravados con el tipo general -más alto- y se sumaban al resto de rentas de la base imponible.
A falta de una definición de detalle, el ahorro en fondos de pensiones no sufrirá variaciones sustanciales, si bien fuentes de las haciendas forales señalan que tienen la intención de aplicar una normativa más flexible que la que ha aprobado el Gobierno central en ese terreno.
En el caso del Impuesto de Sociedades, sin embargo, los acuerdos no están tan avanzados. La Diputación vizcaína ha propuesto que el tipo de gravamen se rebaje del 32,6% -el último aprobado- al 25%. Si esa iniciativa sale adelante, la presión fiscal nominal sobre los beneficios de las empresas sería 7,5 puntos menor que la que aplicará el Estado el próximo año. La Administración central colocará el tipo en el 30% a partir del 1 de enero de 2008.