Don Celes, nuestro popular personaje de la última página, se estrenará este domingo como cabezudo. A partir de ahora, el 'hijo' creado por Luis Olmo hace 60 años desfilará por las calles de Bilbao «más chulo que un ocho». La comparsa Moskotarrak es la responsable de que este simpático, aunque desafortunado hombrecillo de papel haya trascendido las páginas de EL CORREO para integrarse como un miembro más de la cuadrilla de 'Gigantes y Cabezudos' que cada Aste Nagusia recorre la capital vizcaína.
La idea surgió el año pasado en una reunión del Club de Farolines y Zarambolas, del que la comparsa forma parte. «Nos pareció que sería muy bonito que un personaje tan vinculado a la vida bilbaína como Don Celes tuviese su propio cabezudo, así que se lo propusimos al padre de la criatura y Olmo aceptó encantado. A partir de ahí, todo ha salido rodado», recordaba ayer Jose María Amantes, responsable de la agrupación Moskotarrak.
El cabezudo del entrañable Don Celes -movido en esta ocasión por Javier Gutiérrez, miembro de las brigadas municipales de la Aste Nagusia- fue presentado ayer en sociedad. Flanqueado por seis de los catorce gigantes que tiene la comparsa, el responsable de relaciones externas de este periódico, Íñigo Zubizarreta, hizo entrega del simpático muñeco al Ayuntamiento de Bilbao, que suma así un nuevo personaje a su variopinta galería de cabezudos, entre los que también figura el león del Athletic.
«Es un acto muy emotivo, porque Don Celes ha traspasado todas las fronteras y se ha convertido por derecho propio en un personaje de todos los bilbaínos, por lo que nosotros lo hemos adoptado encantados», señaló el concejal de Cultura, Jon Sánchez, durante el acto de presentación celebrado ayer por la mañana en el Arriaga.
Olmo creó el personaje, la comparsa Moskotarrak propuso la idea, EL CORREO la financió y la escultora Conchi Maoño (Taller Loitz) lo esculpió. El cabezudo de Don Celes, realizado en resina y pintado a mano, comenzó a gestarse hace un par de meses. «Lo hicimos en varias fases. Primero modelamos la cabeza en barro, después en escayola y por último usamos la resina, aunque lo que más tiempo nos llevó fue el pelo», reconoce Álex González, uno de los colaboradores de Maoño, junto con Ángeles Azkona.
«Salchichas negras»
«No te puedes imaginar el trabajo que han dado los tres pelos dichosos. No había forma humana de que quedasen como en las viñetas. Dibujarlo es fácil, pero esculpirlo no tanto». Olmo supervisó personalmente todo el proceso de creación del cabezudo para lograr que el muñeco representase hasta el detalle al personaje original. «De verdad que hay que felicitar a la escultora, porque el tema de la cabeza ha sido realmente peliagudo. Por más que pensábamos, no encontrábamos la solución al problema, hasta que un día se le ocurrió a Conchi poner esa especie de salchichas negras de flequillo y acertó de pleno», explicó Olmo.
El primer desfile del cabezudo de Don Celes, «que no cabezón», tendrá lugar este domingo, a las doce del mediodía. La comparsa partirá de la plaza Moyua y recorrerá la Gran Vía. El personaje de Olmo estará acompañado por una decena de gigantes -no pueden salir los catorce porque no hay porteadores suficientes- y otros tantos cabezudos.