La estación intermodal del barrio de Urbinaga, en Sestao, ha vuelto a escalar posiciones en la agenda de prioridades del Consorcio de Transportes de Vizcaya (CTB). El proyecto viene de lejos. La idea original es que estuviera operativa cuando la Línea 2 del metro llegó a la margen izquierda el 13 de abril de 2002. Si su construcción se ha dilatado en el tiempo, la necesidad de la infraestructura sigue estando vigente. El objetivo es fomentar la intermodalidad entre los viajeros del suburbano y los pasajeros de las dos líneas de Cercanías Renfe -la de Santurtzi y la de Muskiz-, cuyos convoyes circulan por debajo del viaducto del metro.
El consejo general del CTB, entidad pública financiada a partes iguales por el Gobierno vasco y la Diputación, aprobó el proyecto en su última reunión de finales de julio. Las líneas maestras ya están trazadas, pero ahora queda sortear el escollo más importante: la negociación con Adif, la entidad pública dependiente del Ministerio de Fomento encargada de gestionar las infraestructuras ferroviarias. Fuentes del Consorcio explicaron que el propósito inicial es que la estructura se financie entre los dos operadores implicados. No obstante, sus responsables abogaron por la cautela, ya que sin el plácet de Fomento, propietario de los terrenos, el proyecto estaría condenado a retornar al cajón.
Su emplazamiento estratégico beneficiaría tanto a los viajeros de la margen izquierda (la línea C-1, que lleva a Santurtzi) como a los de la zona minera (la C-2, hasta Muskiz). Durante el pasado año, 13,7 millones de usuarios usaron el servicio. Sin embargo, la ocupación cayó un 7% respecto al ejercicio anterior -un millón de personas- por la prolongación del suburbano hasta Sestao. Las previsiones si-guen siendo a la baja porque a finales de año el metro llegará a Portugalete. Pese a todo, la compañía sigue jugando un papel esencial en el transporte del territorio al sumar, junto a la línea de Orduña, 21,1 millones de viajeros anuales.
De consumarse, la de Urbinaga será la tercera gran estación intermodal del Bilbao Metropolitano tras la de San Mamés y Abando. Y es que el proyecto va más allá de impulsar la movilidad entre los viajeros del suburbano y los de Cercanías. El encaje de bolillos del Departamento de Transportes del Gobierno vasco pretende que el tranvía que enlazará el campus vizcaíno de la UPV con el municipio de Leioa atraviese la ría del Nervión para convertirse en el tercer operador que se cite en Urbinaga. La complejidad de la obra, como es lógico, radica en salvar la distancia entre las dos márgenes. La solución que más fuerza ha cobrado es la construcción de un viaducto a modo de puente levadizo. La otra alternativa pasa por el soterramiento, aunque ésta es mucho más costosa.
Expansión urbanística
Pero esto son palabras mayores que no fructificarán antes de 2012. El objetivo inmediato es cerrar la conexión entre Metro Bilbao y Renfe. El inicio de las conversaciones se prevé para finales del verano. Por un lado estará el Consorcio de Transportes y por el otro, representantes de Adif. Todo apunta a que la negociación estará condicionada por el aspecto económico. Con la puesta en marcha de la Línea 2, el proyecto de la estación nació como una contraprestación a Renfe, que aportó parte de los terrenos para la construcción del trazado.
Pero además de la confluencia del transporte público, el apeadero dará servicio a una zona en clara expansión por la construcción de más de 1.300 viviendas impulsadas por el Ejecutivo autónomo. Las obras comenzarán el próximo año y se prevé que los pisos estén habitados en 2010. Mientras tanto, la estación de Urbinaga tiene unos registros anuales de 127.000 viajeros, 200.000 menos que en 2004 por la llegada del suburbano a Sestao.