Sergi Vidal será sometido esta tarde, en la Clínica USP-La Esperanza, a una operación quirúrgica para corregir varias roturas en su apéndice nasal. El jugador, que ayer ejerció de modelo en la presentación de la nueva equipación oficial, será intervenido debido a que le resulta «imposible» respirar por la nariz desde hace meses.
«Básicamente se trata de romper los huesos internos para reconstruirlo todo de nuevo», relató el protagonista con una sangre fría pasmosa. «Hace un par de años ya me rompieron la nariz e hicimos una reducción», aleccionó. «Tampoco me acabaron de dejar bien y esta temporada, según me comentó el médico, por lo menos me la volvieron a romper un par de veces más».
A pesar de la incomodidad -el exterior tiene obstruidos ambos conductos nasales- completó el curso con normalidad. «En este caso, el tema de reducción quedó descartado porque igual no servía del todo y había que hacer algo más importante. Así que llegamos a la conclusión de acabar la temporada y buscar fecha para operar en verano».
Diez días con yeso
Una vez salga del quirófano, Vidal permanecerá «entre una semana y diez días» con la nariz enyesada. «A partir de entonces algo (de ejercicio) se puede hacer, nada de contacto, pero sí para estar listo para la pretemporada».
«Entre una cosa y otra no he podido estar nunca con un ritmo constante y supongo que eso se ha notado», asumió al ser preguntado por su ausencia de la selección. «Creo que los que están se lo merecen igual o más», apuntó Vidal, quien se alegró de que Scola siga un año más en el TAU.