La Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito ha dado un capón al Gobierno español al mostrar que, después de EE UU, es el país con mayor ingesta de drogas. Ante estos hechos considero que es urgente convencer a los jóvenes y a otros grupos fácilmente influenciables por su situación social y económica, de que se están jugando literalmente la vida y el equilibrio físico y mental cuando quedan atrapados en este tipo de redes. Pienso que corresponde también a los medios de comunicación una función importante para eliminar la influencia de ciertos personajes irresponsables que hacen gala de una falsa modernidad consumiendo drogas como si fueran una diversión más. Vivimos en una sociedad de riesgo y es preferible tomar medidas preventivas que buscar soluciones tardías y, a la larga y debido a esa demora, ineficaces. El Gobierno debería ser consciente de que muchas familias de diferentes estratos sociales son víctimas de las secuelas de una conducta que empieza por ser una aventura inocua y termina en un drama humano, no siempre reversible. Las autoridades y la sociedad española deben tener muy en cuenta las advertencias contenidas en este informe de Naciones Unidas. Al acabar el curso recomendaba a un alumno adolescente que durante este verano procurara no acercarse a los lugares donde se trafica con droga. Me respondió: «eso se encuentra en cualquier sitio». Francamente, me quedé preocupado al tiempo que me ayuda a entender el 'monitum' de la ONU.