Dos representantes del PRD designados como observadores de este partido en colegios electorales del estado de Guerrero fueron asesinados ayer poco antes de que abriera la contienda. Los hechos ocurrieron en Tlacotepec en lo que podría ser un «asalto o robo» cometido por desconocidos contra Prudencio Nava y Filiberto Mercado. Poco después, dirigentes perredistas denunciaban el incidente ante el IFE.
La violencia que se vive en ese Estado -por el despliegue del narcotráfico y su enfrentamiento con la Policía- obligó a que el alcalde de Acapulco, Félix Salgado Macedonio, fuera a votar protegido por sus guardaespaldas y más de 40 policías. La Procuraduría General de la República (PGR) investiga también el asesinato, el sábado, del agente del Ministerio Público de la Federación, Luis Carlos Reyes Gutiérrez. En un comunicado, la PGR dijo que Reyes fue «ejecutado» en su camioneta cuando viajaba en ella a 70 kilómetros de Reynosa, en Nuevo León.
En lo que va de año, el número de muertos achacados a la guerra del narcotráfico en el país se acerca al millar, mientras que en 2004 fueron 1.500 los fallecidos. La lucha contra el crimen organizado es uno de los grandes retos que tendrá el próximo gobernante. La inseguridad aumenta y, según algunos especialistas, México está ocupando en este terreno el lugar que antes encabezaba Colombia.