Jorge Garbajosa deja la ACB rumbo a la NBA, tal y como adelantó EL CORREO el pasado 30 de mayo. En Toronto han apostado fuerte por su inclusión en el equipo, en el que coincidirá con José Manuel Calderón. En la rueda de prensa en la que ayer comunicó su decisión, el de Torrejón de Ardoz aseguró que se lo toma como «un reto nuevo». También desveló que su posible marcha la conocían los dirigentes del Unicaja desde hace dos meses. Ahora el madrileño, con dos temporadas más de contrato con el conjunto malagueño, tendrá que abonar una cláusula de rescisión de 1,8 millones de euros.
Una de sus preocupaciones es que la afición malagueña entienda y respete su decisión. «Voy a competir en la mejor liga del mundo y no puedo dejar pasar esta opción. Es una posibilidad a la que no me puedo negar. El cuerpo me pide competir allí, porque el tren pasa una vez y hay que cogerlo. Agradezco al club el esfuerzo que ha hecho por retenerme».
En los próximos días, el ala-pívot, que formará parte del combinado español en el Mundial de Japón, se desplazará a Toronto para conocer la ciudad canadiense y negociar con los dirigentes de los Raptors, la franquicia que más se ha interesado por él. El presidente del Unicaja, Rafael Fernández, le deseó suerte en su nueva aventura y destacó que le «echarán mucho de menos en el club, los directivos y los treinta mil malagueños que corearon su nombre durante la celebración del título. Nada más llegar ayudó para que se cumpliera un sueño, que era ser campeón de Liga, y ahora se va para cumplir otro, la NBA».
El futuro de Garbajosa no pasa forzosamente por el retorno a Málaga una vez concluya su experiencia americana. No existe condicionante alguno respecto a una hipotética vuelta, aunque el presidente cajista le recordó que «las puertas de este club siempre las tendrá abiertas».