La economía vizcaína crecerá este año en torno al 3,6%, el mismo porcentaje registrado el pasado ejercicio, por lo que se mantendrá por encima tanto del conjunto de España como de la media de la zona euro, según anunció ayer el diputado foral de Innovación y Promoción Económica. Ricardo Barainka, que presentó ante un grupo de empresarios y directivos la evolución del territorio histórico en 2005, apuntó que el impulso de la actividad seguirá apoyado en los servicios y la construcción, aunque la industria presenta también «buenas expectativas».
Barainka apuntó como dato positivo que el número de empresas creció un 13% en el primer trimestre e insistió en la necesidad de fomentar el espíritu emprendedor entre los jóvenes que, a su juicio, se «han acomodado» y buscan trabajos más seguros y con menos riesgos.
El consumo interno también fue el principal motor de la expansión el último año, ya que las exportaciones aumentaron sólo un 1,3% mientras que las importaciones lo hicieron el 23,4%. Con ello, el saldo comercial fue negativo en 3.533 millones de euros. El paro se redujo algo más de un punto, hasta el 7,4% de la población activa.
El diputado foral lamentó el aumento de la inflación, «que nos sigue restando competitividad», y el escaso tamaño de las empresas vizcaínas, la práctica desaparición de la gran industria y «su efecto tractor», y el traslado de los centros de decisión fuera de este territorio.
En este sentido, insistió en el propósito de su departamento de trabajar, en colaboración con otras instituciones, para impulsar la fusión y la cooperación entre las empresas vascas y fomentar el mantenimiento de los centros de decisión en el territorio.