Se acercan las vacaciones, un tiempo en el que se convive de forma muy estrecha con una fauna entrañable, a veces sorprendente e incluso estrafalaria: la familia. Gerald Durrell contó con un insuperable humor las relaciones familiares utilizando sus conocimientos de zoólogo.
Por el libro desfilan tortugas que comen fresas, palomos obesos y aficionados a los valses y las marchas militares, todos los animales que sorprendieron por su colorido y comportamiento a Durrell en Corfú, la isla griega a la que emigró con su madre y sus tres hermanos cuando tenía 12 años.
En estas memorias familiares, el pequeño Gerald confunde a voluntad la conducta de bichos y humanos por medio de una observación muy exacta de sus deseos y movimientos. Atribuye a los animales gustos y expectativas propias de los hombres, mientras que éstos aparecen pintados con perfiles de sapos negros si están tomando el sol o de «búhos barriobajeros» según su voz y vestimenta.
En 'Mi familia y otros animales', Durrell muestra su amor hacia unos y hacia otros, como si todos fueran de la misma especie. Por la notoriedad que luego alcanzó su hermano Larry -Lawrence Durrell, el autor de 'El cuarteto de Alejandría'- merece leerse con atención las numerosas páginas que se dedican a él y a las curiosas relaciones con su madre.
De esta obra, que se puede leer desde la pubertad , se han hecho adapataciones televisivas, teatrales y cinematográficas. Este dato ofrece una idea sobre las posibilidades de lectura de este libro, entretenido, curioso y bien escrito.