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Domingo, 25 de junio de 2006
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ECONOMÍA
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«No hago predicciones para no quemarme»
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-¿Cuánto dinero se necesita para vivir sin trabajar?

-No lo sé, nunca hasta la fecha lo he logrado. Me encanta trabajar, no porque lo necesite, sino porque me gusta.

-Pero muchos confían en que el gordo de la lotería acabe con sus problemas económicos.

-Un amigo mío dice que las posibilidades de ganar la lotería son aproximadamente las mismas tanto si compras un boleto como si no. En la mayoría de los premios de lotería o similares, las posibilidades de ganar cantidades importantes son muy pequeñas. Si quien juega lo hace por pequeñas cantidades de dinero, no está mal, pero es mi obligación advertirle de que es una mala apuesta.

-¿Qué le parece que los bancos y las cajas de ahorro se hagan de oro con nuestras comisiones?

-No es diferente de cuando un ciudadano compra gasolina para llenar el depósito u otro bien. Lo que se espera en cualquier caso es que haya competencia, porque con ésta, los costes se mantienen lo suficientemente bajos como para reflejar el precio verdadero.

-¿Hay algún mercado transparente?

-Cada país intenta que su mercado sea razonablemente transparente. Unos darán más frutos que otros, o bien serán más duros de roer. Pero siempre impera, o debería imperar, un equilibrio. Si la Bolsa es eficiente, no hay valores caros ni baratos. Su cotización es la mejor estimación de lo que valen.

-¿Es difícil para un economista hacer predicciones?

-Yo no acostumbro a hacer predicciones, porque puede que me queme con ellas. Hay otros economistas que sí se atreven. Mi trabajo a lo largo de los años se ha centrado en estudiar los medios por los que los mercados rigen el futuro. El precio de una acción es un reflejo de lo que puede ocurrir en el futuro, por eso es tan difícil discernir entre si una determinada acción es o demasiado cara o demasiado barata. Es lo que llaman un mercado capital eficiente. La teoría entonces diría que no se intente elegir acciones, sino diversificar.

-¿A qué se dedica un Nobel una vez que lo ha recibido?

-En mi caso, a lo que hacía antes. Continúo investigando y, aunque me he jubilado de dar clases universitarias, sigo acudiendo a seminarios. También trabajo como consultor de fondos de inversión para pensionistas. Ayudo a analizar los riesgos y he colaborado en la creación de una empresa que ayuda a individuos con los nuevos planes de inversiones en los que el propio sujeto planifica su fondo. De modo que estoy bastante ocupado.



Vocento
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